Autor: Roberto Parra Jiménez 🎓 Biólogo Marino – Universidad de Hawaii (UH Mānoa) Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
📋 ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1. 🌏 INTRODUCCIÓN
2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
5. 💧 PARÁMETROS, ILUMINACIÓN Y FLUJO
6. 🪨 COLOCACIÓN, CRECIMIENTO Y FRAGGING
10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
1. 🌏 INTRODUCCIÓN
Euphyllia paradivisa (Veron, 1990) es un coral pétreo colonial de esqueleto faceloide: cada pólipo secreta su propio tubo de aragonito y se divide dicotómicamente desde la base, de modo que la colonia crece como un haz de ramas verticales de 15-30 mm de grosor, sin tejido coenosteal continuo entre cálices. Las ramas nuevas se separan del coralito madre por fisión longitudinal del tejido y del esqueleto, un mecanismo asexual que explica la forma de «manojo» y que permite fragmentar la colonia sin dañar el resto.
El carácter diagnóstico en vivo son las puntas tentaculares: cada tentáculo termina en 2-6 nódulos cortos y redondeados, lo que da la textura de «huevo de rana». No es un martillo (Fimbriaphyllia ancora), que remata cada tentáculo en una única placa en T o en ancla, ni un coral antorcha (F. glabrescens), de tentáculos más largos y una sola punta redondeada. Los pólipos expandidos alcanzan 6-10 cm de diámetro de corona; la coloración habitual es verde, crema o marrón con puntas rosa, violeta o turquesa, casi siempre fluorescentes por proteínas tipo GFP en la epidermis tentacular.
En el comercio es una de las especies más mal identificadas del género: buena parte de los ejemplares vendidos como paradivisa son en realidad F. divisa, y la separación segura exige esqueleto limpio (número y disposición de ciclos septales, desarrollo de lóbulos paliformes y diámetro del cálice, que en paradivisa suele ser mayor y con septos más gruesos y menos exertos). Para el acuarista esto tiene una consecuencia práctica: el manejo es idéntico, pero no conviene planificar la reproducción ni el intercambio de fragmentos basándose en la etiqueta comercial.
Es un LPS de los más tolerantes para un acuarista avanzado: admite nutrientes moderados, perdona desviaciones pequeñas de calcio y magnesio y crece de forma sostenida. Su punto débil es la inestabilidad del carbonato cálcico (KH) y la manipulación brusca del tejido, que abre la puerta a infecciones por ciliados del tipo «jelly marrón».
2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
Rango
Taxón
Reino
Animalia
Filo
Cnidaria
Clase
Anthozoa
Subclase
Hexacorallia
Orden
Scleractinia
Familia
Euphylliidae
Género
Fimbriaphyllia (Luzon et al., 2018); en acuariofilia se sigue usando Euphyllia
Especie
4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
Taxonomía y nomenclatura. Descrita por Veron en 1990 como integrante del complejo Euphyllia divisa, la revisión molecular de Luzon y colaboradores (2017) la trasladó al género Fimbriaphyllia, de modo que en la literatura científica actual figura como Fimbriaphyllia paradivisa. En el comercio se mantiene el nombre antiguo o la etiqueta genérica de «frogspawn de puntas finas», lo que provoca confusión con E. divisa y con híbridos de cultivo.
Esqueleto. Corallum faceloide: la ramificación se produce por división del pólipo, no por fusión de ramas, de forma que cada pólipo construye un tubo de aragonito independiente que se separa del vecino. El cáliz mide 15–25 mm de diámetro, claramente menor que el de E. divisa (25–40 mm), y las ramas rara vez superan los 2–3 cm de grosor. Los septos son exertos —sobresalen del borde del cáliz— y de margen dentado. Con el pólipo retraído se aprecia un carácter diagnóstico útil: la columela está formada por espinas entrelazadas y no por una lámina compacta, como ocurre en E. divisa.
Pólipos y tentáculos. Los tentáculos se disponen en dos series y se expanden durante el día, alcanzando hasta tres veces el diámetro del cáliz. La clave para identificarla es la ramificación tentacular: cada tentáculo se bifurca y sub-bifurca de forma irregular, generando cuatro a ocho puntas terminales pequeñas y redondeadas, con aspecto de pinza fina o «U». E. divisa presenta una única bifurcación con dos puntas gruesas, de ahí el nombre comercial de «hammer». El tallo tentacular es translúcido, verde, crema o rosado, y la punta muestra color contrastado —verde fluorescente, rosa, violeta o amarillo—. La retracción ante estímulo mecánico es completa y muy rápida (segundos). Como el resto del grupo, desarrolla tentáculos barrenderos de hasta 10–15 cm que aparecen de noche y lesionan cualquier coral situado a su alcance.
Zooxantelas y nutrición. Aloja simbiontes del clado C de Symbiodinium, que cubren aproximadamente el 75 % de sus requerimientos energéticos. La alimentación heterótrofa es complementaria pero relevante para el crecimiento de nuevas ramas: mysis o artemia enriquecida, una o dos veces por semana, sin exceder, ya que el alimento congelado es la principal fuente de fosfato en este género. La mucosidad del pólipo retiene partículas y materia orgánica disuelta, por lo que agradece agua con nutrientes moderados, no ultrapura.
Euphyllia paradivisa · Foto: no rights reserved (CC0)
5. 💧 PARÁMETROS, ILUMINACIÓN Y FLUJO
Los rangos siguientes corresponden a acuarios con crecimiento activo de nuevas divisiones mantenidos más de dos años; son más amplios en nutrientes que los exigidos a un SPS, pero estrechos en estabilidad de alcalinidad.
Parámetro
Rango objetivo
Observación específica
Temperatura
24–26 °C
Picos de 28 °C tolerados; por encima de 28,5 °C sostenidos se produce expulsión de zooxantelas y blanqueo
Salinidad
34–35 ppt (1,0245–1,026)
Medir con refractómetro calibrado; evitar oscilaciones por reposición
pH
8,1–8,4
No descender de 7,9; el pH bajo crónico frena la calcificación de los tubos
KH / alcalinidad
7–9 dKH (óptimo 8)
La estabilidad importa más que el valor: variaciones >1 dKH/día provocan retracción y necrosis del pie
Calcio
400–450 mg/L
Suficiente para el crecimiento axial; no forzar por encima de 480
Magnesio
1250–1350 mg/L
Por debajo de 1200 el calcio precipita y el esqueleto se adelgaza
Nitratos
5–15 mg/L (NO₃)
Tolera bien nutrientes medios; con <2 mg/L los pólipos se expanden menos y el color palidece
Fosfatos
0,03–0,08 mg/L (PO₄)
Por encima de 0,15 se favorece el alga incrustante en la base y el tejido marrón
Luz
100–200 PAR (óptimo 150)
Fotoperiodo 8–10 h; a <80 PAR pierde color, a >250 PAR se retrae y blanquea puntas
Flujo
Moderado, indirecto y alterno (10–20 cm/s)
Nunca impacto laminar directo sobre los pólipos: impide la expansión y erosiona el tejido
La iluminación debe ser difusa y con sombreado parcial: E. paradivisa procede de lagunas y arrecifes someros protegidos, y la exposición a LED de alta intensidad sin aclimatación de dos a tres semanas produce retracción persistente. El flujo ideal es alterno (bombas tipo Gyre o dos cabezales en oposición, con pausas de 6–10 s), suficiente para arrastrar detritos del espacio intertentacular sin deformar el pólipo. Mantener yodo en 0,03–0,06 mg/L ayuda a la cicatrización tras cortes, pero no es sustituto de la estabilidad de carbonatos. Sobre este género pesa además un riesgo sanitario propio: la «enfermedad del tejido marrón» o brown jelly (ciliados oportunistas), que se desencadena tras daño mecánico, cambios bruscos de temperatura o KH; ante cualquier lesión conviene baño de yodo y cuarentena del fragmento.
6. 🪨 COLOCACIÓN, CRECIMIENTO Y FRAGGING
Colocación. Fijar la base del esqueleto a roca viva con epoxy de dos componentes, dejando el pólipo libre y sin enterrar en arena; si se apoya en el sustrato, la arena acumulada entre tentáculos provoca necrosis del pie. Situarla en la mitad inferior o media del acuario, sobre una repisa con sombra parcial, y respetar un radio libre de 20 cm por los tentáculos barrenderos, que se despliegan de noche y dañan Acropora, Montipora y otros LPS. Conviene orientar la rama con una inclinación de 30–45° para que el flujo bañe toda la corona tentacular. Es una especie de tolerancia media a la corriente; en zonas de rebote fuerte las ramas se retraen de forma crónica.
Crecimiento. La tasa es lenta: 1–3 cm de nueva rama al año en condiciones óptimas, con divisiones que aparecen primero como un surco longitudinal en la pared del tubo y terminan separando dos cálices. Colonias de 20–30 cm requieren habitualmente cuatro a seis años, y la aclimatación inicial puede durar dos o tres meses sin crecimiento visible. La densidad de pólipos aumenta
10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
Euphyllia paradivisa es un LPS colonial ramificado de la familia Euphylliidae, comercializado a menudo como “frogspawn”. No la confundas con E. divisa: la identificación fiable combina esqueleto ramificado con coralitos separados, tentáculos largos con puntas bifurcadas y crecimiento en cabezas independientes; el color no es diagnóstico.
Identificación y compra: revisa que cada cabeza tenga coralito completo y tejido sano hasta la base. Rechaza colonias con tejido retraído permanente, zonas blanquecinas brillantes o filamentos marrones; son signos de estrés o infección.
Colocación: fíjala en roca estable, nunca enterrada en arena. Deja un perímetro libre de 15–20 cm porque sus tentáculos barredores pueden extenderse hasta 15 cm por la noche y dañar Acropora, Montipora o LPS vecinos.
Flujo: indirecto y aleatorio, con movimiento visible de tentáculos sin que se plieguen contra el esqueleto. En un acuario de 200 L, apunta a 10–20 veces el volumen por hora repartido entre bombas, sin descarga directa sobre los pólipos.
Iluminación: PAR de 100–180 µmol·m⁻²·s⁻¹ durante 8–10 h; tolera picos de 200 si la aclimatación es lenta. Empieza al 60–70 % de la intensidad final y sube un 10 % semanal. Un exceso de luz produce retracción y blanqueo de puntas.
Alimentación: target feeding 2–3 veces por semana con mysis, krill picado o pellets de 2–4 mm, por la noche, cuando los tentáculos están extendidos. Alimenta cada boca sin saturar; retira restos no consumidos en 15–20 min.
Química estable: temperatura 24,5–26,0 °C —nunca por encima de 27,5 °C—, salinidad 35 g/L (1,025–1,026), pH 8,1–8,4, alcalinidad 7,5–9,0 dKH, calcio 420–450 mg/L, magnesio 1300–1350 mg/L, nitrato 5–10 mg/L y fosfato 0,03–0,08 mg/L. No subas más de 0,5 dKH al día.
“Brown jelly” o gel marrón: actúa rápido. Retira la rama afectada con cortaalambres y corta 1 cm por debajo del tejido necrótico; haz dip de yodo comercial según fabricante —por ejemplo, Lugol 1–2 gotas/L durante 10–12 min— y pasa la pieza a cuarentena con flujo suave.
Plagas: inspecciona el esqueleto y la base en busca de platelmintos planos, huevos y caracoles depredadores. Un dip de yodo al recibirla y cuarentena de 21–30 días reducen el riesgo de introducir plagas en el sistema principal.
Fragmentación: corta con cortaalambres limpio 2–3 cm por debajo del pólipo y deja al menos un coralito completo por fragmento. Mantén los cortes en baja luz y flujo moderado 7–10 días; no fracciones una colonia recién aclimatada.
Aclimatación: iguala temperatura 15 min, haz goteo de 45–60 min y reduce la luz un 30–40 % la primera semana. No la sometas a cambios
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Euphyllia paradivisa no falla por el valor puntual de un parámetro, sino por su deriva: mantenga dureza de carbonatos 7,5-9,0 dKH con oscilación máxima de 0,4 dKH/día, calcio 420-440 mg/L y magnesio 1320-1380 mg/L; por debajo de 1250 mg/L de magnesio el carbonato precipita y el dKH se vuelve errático justo donde se insertan las nuevas cabezas. Potasio 380-420 mg/L —por debajo de 350 se observa retracción de tentáculos y pérdida de color en las puntas—, salinidad 35 ±0,5 con refractómetro calibrado a 25 °C y temperatura 25,5 ±0,6 °C. Nitrato 4-12 mg/L y fosfato 0,04-0,10 mg/L: los sistemas ultra-low-nutrient producen tejido pálido y traslúcido en los pólipos apicales, no un crecimiento simplemente lento. No dosifique yodo ni estroncio sin ICP; el yodo libre por encima de 0,06 mg/L irrita el tejido. Es marcadamente sensible a estaño y cobre (bombas, soldaduras, aditivos de traza), que provocan necrosis del pedúnculo sin retracción previa: cualquier pérdida de tejido en la base en un sistema estable justifica un ICP-OES antes de tocar la iluminación.
Dentro del género es de las menos agresivas: sus tentáculos barredores rara vez superan 4-5 cm y solo se despliegan de noche, de modo que la defensa real es química. Mantenga 15-20 cm de separación respecto a Sarcophyton, Sinularia y Lobophytum; sus terpenos inhiben la extensión de los pólipos de E. paradivisa en 4-6 semanas a distancias inferiores a 10 cm, incluso sin contacto físico visible. El carbón activo es obligatorio, no opcional: 0,5 g/L (unos 250 g en 500 L) renovado cada 3-4 semanas, y ORP controlado en 320-380 mV si emplea ozono. Con Galaxea, Catalaphyllia o Briareum la competencia es por contacto y el resultado siempre es necrosis del más lento: deje corredores de 20 cm. Contra zoantidos del género Palythoa el problema es inverso, la matriz avanza 1-2 mm/día y asfixia al coral; fragmente o aísle. Tras cualquier episodio de agresión química, un cambio de agua del 15-20 % con carbón nuevo acelera la recuperación de la expansión en 5-7 días.
Su nicho original —laderas protegidas y lagunas turbias— se traduce en un rango estrecho: 90-150 µmol/m²/s de PAR (fotoperíodo 9-10 h), con pico espectral en 420-460 nm. Por encima de 250 µmol/m²/s el tejido se aclara y los tentáculos se retraen en 48-72 h, y esa fotoinhibición tarda 2-3 semanas en revertir. Cualquier subida de intensidad, hágala en escalones del 20 % semanal. El flujo importa más que la luz: 8-15 cm/s alternantes y nunca dirigidos; por debajo de 5 cm/s se acumula detrito en la bifurcación del esqueleto y aparece necrosis ascendente, y por encima de 25 cm/s el tejido del pedúnculo se erosiona dejando el esqueleto expuesto. Observe la respuesta: una colonia sana expande tentáculos de 6-8 cm con movimiento oscilante continuo. Si la expansión cesa tras un cambio de flujo, reduzca un 30 % durante 10 días antes de volver al valor anterior, y no compense con más luz.
Los fallos poco frecuentes suelen ser patológicos. La «
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Euphyllia paradivisa procede de lagunas turbias y arrecifes interiores con nutrientes elevados, y su acoplamiento a parámetros falla más por exceso de limpieza que por exceso de contaminación. Mantén salinidad en 34,8–35,3 ‰ (densidad 1,025–1,026), temperatura de 25,0 a 26,5 °C, alcalinidad de 7,5–8,5 dKH, calcio 420–450 mg/L y magnesio 1300–1350 mg/L. Nitrato entre 5 y 15 mg/L y fosfato entre 0,06 y 0,15 mg/L no son un problema: en sistemas ULNS con NO₃ inferior a 1 mg/L el tejido se adelgaza sobre el septo y aparecen desprendimientos de pólipos. La aclimatación crítica es la de alcalinidad: subidas superiores a 0,3 dKH/día provocan retracción y necrosis basal en 48–72 h, incluso con el resto de parámetros correctos. Ajusta también la salinidad con un máximo de 1 ‰/día y aplica cuarentena de 4–6 semanas: esta especie muestra signos tardíos de infección, y una lesión de septo durante el manejo es la puerta de entrada habitual de las infecciones ciliadas.
La competencia química explica la mayoría de los deterioros lentos que no se atribuyen a parámetros. E. paradivisa libera mucus con compuestos alelopáticos y, sobre todo, es receptora: los terpenos de Sinularia, Sarcophyton y Lobophytum situados aguas arriba en la misma corriente inducen retracción parcial persistente, tentáculos cortos y, en 2–4 semanas, recesión del tejido entre coralitos. El efecto no requiere contacto físico. Mantén carbón activado a razón de 100–150 g por 100 L, cambiado cada 15–21 días, y evita compartir columna de agua con octocorales blandos de crecimiento rápido. Frente a otros Euphyllia es menos agresiva de lo que se le atribuye: sus tentáculos barredores son cortos y su arsenal es más químico que mecánico, por lo que pierde espacio frente a E. glabrescens o Galaxea. Separa los géneros 15–20 cm y comprueba si la retracción desaparece al interponer carbón fresco: es la prueba práctica de alelopatía frente a una causa infecciosa.
Su respuesta a la luz es la de un coral de aguas turbias: fotosaturación baja. El rango útil se sitúa en 50–150 µmol·m⁻²·s⁻¹ (PAR), con fotoperiodo de 8–10 h; por encima de 200–250 µmol aparece retracción en horas y blanqueamiento en 5–14 días, con recuperación lenta de 4–8 semanas. No interpretes la extensión máxima de tentáculos como señal de buena luz: en esta especie la extensión se asocia a iluminación moderada-baja y flujo suave. En flujo exige movimiento turbulento y bidireccional (8–12 renovaciones/hora), nunca chorro laminar directo: la corriente continua erosiona el tejido entre coralitos y expone el esqueleto, mientras que el flujo insuficiente permite sedimentación sobre las valvas y favorece infecciones bacterianas. Tras cambiar iluminación o bomba, concede 10–14 días de observación; los ajustes deben hacerse en pasos del 10–15 % y valorando la reacción al día siguiente, no en la misma jornada.
Los fallos poco frecuentes se concentran en cuatro escenarios. Primero, la «enfermedad de la gelatina marrón» (ciliados) sobre una lesión de septo: actúa en 24–48 h, así que corta la cabeza afectada con corta-ramas por encima del septo sano y aplica baño de yodo (12,5 mg/L, 10–15 min) fuera del acuario. Segundo, el desprendimiento de pólipos (polyp bailout) ante estrés térmico o alcalino: los pólipos expulsados pueden fijarse en sustrato con flujo suave y luz baja, pero la colonia madre rara vez se recupera. Tercero, planarias del género Waminoa sobre el tejido: no suelen ser letales, pero su proliferación delata exceso de materia orgánica disuelta. Cuarto, perforaciones por esponjas o algas verdes en esqueleto expuesto, que solo se resuelven eliminando el tejido necrótico y estabilizando el KH. Desconfía además de contaminación por cobre o estaño procedente de bombas y fontanería: dosis traza provocan retracción persistente sin parámetros alterados.
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Fimbriaphyllia paradivisa (Veron, 1990) —separada del género Euphyllia tras la revisión de Luzon et al. (2017)— es un coral ramificado de calcificación rápida y coenosarco delicado. Fija el KH en 7,5–8,5 dKH y no lo bajes de 7,0 si el nitrato está por debajo de 2 ppm: esa combinación provoca retracción del tejido interpolar en 48–72 h. Mantén calcio en 420–440 ppm y magnesio en 1320–1350 ppm para evitar precipitación de carbonatos en las ramas; una colonia de 15–20 cabezas consume 0,8–1,2 dKH/día, más que un Montipora de biomasa similar. Nitrato 5–15 ppm y fosfato 0,04–0,10 ppm sostienen el color marrón-verdoso con puntas claras sin proliferación excesiva de zooxantelas; por encima de 25 ppm de NO₃ las cabezas se estiran y pierden la definición de los lóbulos tentaculares. Salinidad 35 ppt, temperatura 25,5–26,5 °C, potasio 390–410 ppm. Tolera mejor que Acropora la materia orgánica disuelta, pero es muy sensible a oscilaciones de salinidad superiores a 1 ppt en 24 h.
Su competencia química es intermedia: no iguala la agresividad de Euphyllia glabrescens, pero supera a F. ancora. Desarrolla tentáculos barredores de 8–15 cm en 3–10 días al detectar contacto con Montipora, Acropora o Seriatopora, y causa necrosis en el vecino en 24–48 h. Además libera exudados que inhiben el crecimiento de Sinularia y Sarcophyton en acuarios de menos de 300 L; el efecto se mitiga con carbón activo a razón de 100–200 mL por 500 L, renovado cada tres semanas. Reserva 20–25 cm libres frente a la colonia en la dirección del flujo dominante. No mezcles F. paradivisa con F. divisa en el mismo bloque rocoso: comparten señales químicas y ambas retraen pólipos de forma crónica sin contacto aparente, un cuadro que se confunde con mala calidad de agua. La agresividad se intensifica por encima de 27 °C y con densidad de coral elevada.
Responde a la luz con plasticidad alta pero con histéresis marcada: una subida brusca por encima de 250 µmol·m⁻²·s⁻¹ produce retracción en 2–4 h y, sostenida 10–14 días, acort
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Euphyllia paradivisa (nombre aceptado actualmente, Fimbriaphyllia paradivisa) calcifica de forma apical en ramas estrechas, lo que obliga a tratar los parámetros como un bloque y no por separado. Mantén dKH 8,2-8,8, Ca 425-440 mg/L y Mg 1320-1350 mg/L: cada 1 dKH consumido arrastra aproximadamente 7 mg/L de Ca, de modo que dosificar carbonatos sin cloruro cálcico descompensa la relación iónica y aparecen cuellos de rama finos y translúcidos. Con Mg por debajo de 1250 mg/L el aragonito se distorsiona y la rama se «acopela», con corallitos deformados y crecimiento curvo. El potasio pesa más de lo habitual en esta especie: 390-410 mg/L sostienen el rosa y el verde de los ápices, mientras que por debajo de 350 mg/L la colonia vira a marrón verdoso en tres o cuatro semanas. Nitrato 5-8 mg/L y fosfato 0,04-0,06 mg/L evitan tanto la paleación por inanición como el oscurecimiento por exceso de zooxantelas; densidad 1,0255-1,026 y 25,5-26 °C cierran el cuadro.
La competencia química limita a esta especie más que la física. Es especialmente sensible a los terpenoides de Sarcophyton, Sinularia y Lobophytum: el signo no es una retracción brusca, sino la reducción progresiva de la extensión de los pólipos marginales y el adelgazamiento del tejido en la base a lo largo de 10-21 días, sin parásitos visibles y con parámetros correctos. En volúmenes menores de 300 L, la cohabitación con Sinularia suele terminar en recesión de banda en la rama situada aguas abajo. Frente a otros LPS, Galaxea e Hydnophora liberan aleloquímicos que provocan retracción intermitente y pérdida de pigmento apical; la separación mínima segura es de 15-20 cm y conviene carbón activo. Dosifica 100-150 g de carbón activado por 500 L, renovado cada 3-4 semanas, y acompaña con cambios de agua del 10 % semanal. La agresividad es bidireccional: sus propios exudados frenan el crecimiento de Acropora en sistemas pequeños, así que exige separación de SPS.
El intervalo útil de luz es más estrecho de lo que se suele suponer: 120-200 µmol/m²/s de PAR con picos de 250 y fotoperiodo de 10-12 h
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Fimbriaphyllia (antes Euphyllia) paradivisa tolera mal las oscilaciones, no los valores altos: mantiene tejido sano a 8,0 dKH, pero entra en recesión del cenosarco con variaciones superiores a 0,7 dKH en 24 h. Fija el objetivo en 7,8-8,3 dKH, Ca 420-440 mg/L, Mg 1320-1350 mg/L y K⁺ 390-410 mg/L; el potasio por debajo de 360 mg/L provoca palidez y expansión incompleta sin que NO₃/PO₄ lo expliquen. Salinidad 35 g/L (1,026) medida con refractómetro calibrado a 25 °C, nunca con hidrómetro. Iodo 0,05-0,06 mg/L según ICP, dosificado como yoduro y jamás a ciegas. Con NO₃ 5-15 mg/L y PO₄ 0,04-0,10 mg/L va sobrada; los sistemas ultraoligotróficos la dejan con tentáculos filamentosos y crecimiento cero. Respeta un límite de subida de 0,3 dKH/día y 10 mg/L de Ca/día. Tras el transporte, la aclimatación real dura 10-15 días: no interpretes la contracción inicial como rechazo de parámetros y evita mover dos variables a la vez —especialmente luz y flujo— durante la primera semana.
Es una de las Euphylliidae más agresivas por vía física y química. Sus tentáculos barredores se alargan hasta 12-15 cm de noche y digieren extracelularmente tejido de Acropora, Montipora y conespecíficos; deja 20-25 cm de margen real, no el que aparenta de día. La competencia química es menos visible: terpenos de Sinularia, Sarcophyton y Lobophytum, y palitoxina de Palythoa/Zoanthus, inducen retracción persistente y necrosis del borde del cenosarco incluso sin contacto. Corre carbón activo a 0,5-1 g/L renovado cada 3-4 semanas y, si detectas irritación cruzada, añade ozono o peróxido por reactor. P. paradivisa y F. glabrescens conviven separadas 30 cm, pero no compartas agua de una cubeta de corte sin carbón. Cuidado con el efecto conespecífico: dos colonias en 200 L liberan mucus y metabolitos suficientes para una competencia críptica; separa ejemplares y no acumules seis cabezas en 40 cm de roca.
En luz, el rango útil es PAR 120-220 µmol/m²/s con picos de 250 durante 2-3 h; por encima de 300 se contrae y pierde zooxantelas del disco oral, y por debajo de 80 alarga el pie y pierde pigmentación. Con LED, sube la intensidad un 10-15 % semanal durante un mes y mantén el fotoperiodo en 10-11 h; un cambio de óptica o de altura de pantalla es un cambio de luz aunque el porcentaje sea idéntico. Fotografía la colonia a la misma hora durante tres semanas: la expansión máxima matinal y la retracción nocturna son tu indicador más fiable, mejor que el aspecto puntual. Flujo: 10-20 cm/s aleatorio y alternante; los tentáculos deben ondular sin pegarse al esqueleto. Un laminar directo de bomba causa retracción localizada y erosión del tejido en el lado de impacto. Colócala en el tercio inferior o medio, con corriente rebotada en cristal, y no la fijes a la roca hasta comprobar 72 h de expansión estable.
Los fallos poco frecuentes de paradivisa son casi siempre infecciosos o iatrogénicos. El bailout del pólipo (separación del cenosarco con tejido intacto) aparece tras picos de temperatura de 2 °C, fallo del ATO o dips de iodo mal dosificados: si ocurre, fija el pólipo con cianoacrilato gel sobre roca de bajo flujo y buena luz, y no lo muevas. La gelatina marrón (ciliados tipo Philaster) empieza como placa opaca en el borde del esqueleto; aspira con jeringa y aplica dip de ciprofloxacino 10 mg/L durante 30-45 min, sin raspar tejido sano. Sospecha planaria depredadora de Euphyllia si hay huecos blanquecinos entre tentáculos y puntos móviles de 2-3 mm: revisa de noche con linterna roja. La erosión por esponjas perforadoras (Cliona) se confunde con crecimiento lento; un corte transversal del coralito lo revela. Y si deja de expandirse sin causa aparente, mide K⁺ y comprueba la deriva del refractómetro: dos causas que casi nadie revisa.
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cómo distingo Euphyllia paradivisa de Fimbriaphyllia divisa y de Euphyllia glabrescens?
Descrita por Veron en 2000 como Euphyllia paradivisa y hoy adscrita por buena parte de la taxonomía molecular al género Fimbriaphyllia, es una especie faceloide: cada pólipo segrega su propio tubo de aragonito y la colonia crece por ramificación dicotómica. Se separa de F. divisa porque sus coralitos tienden a elongarse y a dividirse por gemación intratentacular, formando series cortas de dos o tres centros con muro compartido, frente a los coralitos casi circulares y monocéntricos de divisa. Se separa de E. glabrescens porque esta última es flabelo-meandroide, con lámina continua de meandros y sin ramas libres. El complejo divisa/paradivisa está mal resuelto y abunda material comercial mal identificado: el diámetro del coralito (15-30 mm), las series cortas y los tentáculos con 3-6 puntas terminales ramificadas son los caracteres prácticos.
¿Qué parámetros físico-químicos exige?
Salinidad 34-35 (densidad 1.025-1.026), temperatura 25-26 °C (tolerancia 24-28 sin picos diarios >1,5 °C), pH 8,1-8,4, alcalinidad 7,5-9 dKH, calcio 420-450 mg/L y magnesio 1290-1350 mg/L. Es muy sensible a las caídas bruscas de alcalinidad, que provocan retracción y recesión del tejido desde la base; mantén el KH con dosificación
Roberto Parra Jiménez 🎓 Biólogo Marino – Universidad de Hawaii (UH Mānoa) Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
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