Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
📋 ÍNDICE DEL ARTÍCULO
- 1. 🌏 INTRODUCCIÓN
- 2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
- 3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
- 4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
- 5. 💧 PARÁMETROS, ILUMINACIÓN Y FLUJO
- 6. 🪨 COLOCACIÓN, CRECIMIENTO Y FRAGGING
- 7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
- 8. 🩺 ENFERMEDADES Y PROBLEMAS COMUNES
- 9. 🌍 CONSERVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD
- 10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
- 11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
- 12. ✅ CONCLUSIÓN
1. 🌏 INTRODUCCIÓN
Catalaphyllia jardinei es el único representante vivo de un género monotípico y uno de los LPS más inconfundibles del hobby: el denominado «coral elegante» o «wonder coral». Su seña de identidad no es el color —que puede ser verde metálico, rosa, malva o azul-tip— sino la arquitectura del pólipo: una columna carnosa y muy extensible que se apoya sobre un esqueleto flabelo-meandroide con una única valle sinuosa, larga y poco ramificada, recorrida por septos cuyos dientes trabeculares adoptan una forma característica de bastón o de «palo de hockey». Esa combinación de valle continua y pólipo de aspecto anemoniforme lo separa de cualquier Euphyllia o Fimbriaphyllia, que presentan valles cortos y ramificaciones flabeloides múltiples.
Los tentáculos son largos, translúcidos en la base y rematados en puntas bifurcadas en «Y» con maquillaje blanco, rosa o azul cian. En ejemplares sanos y bien aclimatados el pólipo se expande hasta duplicar el diámetro del esqueleto y barre el sustrato, lo que obliga a dejarle un radio de seguridad de 15-20 cm frente a otros corales con los que puede entrar en contacto agresivo. En el arrecife, las colonias alcanzan fácilmente 60-100 cm de diámetro; en acuario, un esqueleto de 20-30 cm ya es un ejemplar adulto y longevo.
Su fama de «LPS fácil» procede de los años noventa y hoy resulta engañosa. La especie acumula una de las peores tasas de supervivencia a medio plazo del comercio marino: los ejemplares recién importados suelen llegar con el pólipo retraído, con desgarros en el tejido del pedicelo y con infecciones bacterianas oportunistas que derivan en «brown jelly». A ello se suma una sensibilidad poco habitual a la manipulación del esqueleto y a los cambios bruscos de salinidad. Un Catalaphyllia que supera los tres primeros meses suele estabilizarse, pero ese periodo crítico exige cuarentena, iluminación moderada y alimentación activa desde la primera semana.
2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
La posición familiar de la especie cambió con la revisión molecular de los escleractinios del Indo-Pacífico: Catalaphyllia fue separada de Caryophylliidae y situada en Euphylliidae, junto a Euphyllia, Fimbriaphyllia, Galaxea, Plerogyra y Physogyra. Los análisis de secuencias de ADN ribosomal y mitocondrial confirman ese clado, aunque la morfología esqueletal de Catalaphyllia es tan aberranté —valle única y septos con dientes lobulados muy prominentes— que durante décadas se ubicó entre los cariofílidos. El género fue erigido por Wells en 1971 y es monotípico: no se reconocen subespecies ni sinónimos válidos aceptados por WoRMS.
| Rango | Taxón | Observación |
|---|---|---|
| Reino | Animalia | Metazoo colonial |
| Filo | Cnidaria | Cnidocitos con nematocistos |
| Clase | Anthozoa | Pólipo sin fase medusa |
| Subclase | Hexacorallia | Septos y tentáculos en múltiplos de seis |
| Orden | Scleractinia | Coral pétreo con esqueleto de aragonito |
| Familia | Euphylliidae | Antes incluida en Caryophylliidae |
| Género | Catalaphyllia Wells, 1971 | Monotípico |
| Especie | Catalaphyllia jardinei (Saville-Kent, 1871) | Localidad tipo: Queensland, Australia |
| Endosimbiontes | Symbiodinium clado C | Zooxantelas; mantiene nutrición heterótrofa relevante |
| Esqueleto | Flabelo-meandroide | Valle única, septos con dientes tipo «palo de hockey» |
3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
Su distribución abarca el Indo-Pacífico central y occidental: desde las islas Ryukyu y el sur de Japón hasta la Gran Barrera de Coral y el noroeste de Australia (Kimberley, Darwin), pasando por Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Vietnam, islas Salomón, Palao, Nueva Caledonia y el mar de Andamán. No está citada en el mar Rojo ni en el golfo de Adén, lo que explica que los ejemplares del comercio procedan casi exclusivamente de Australia e Indonesia.
El dato ecológico clave es que no es un coral de arrecife frontal oligotrófico. C. jardinei ocupa lagunas protegidas, llanuras arrecifales someras y praderas de fanerógamas marinas sobre fondos de arena fina, limo o cascajo, con agua frecuentemente turbia y visibilidad reducida a 3-10 m. Se fija mediante un pedicelo estrecho enterrado en el sedimento, lo que le permite orientar la valle perpendicular a la corriente y mantener el pólipo por encima del sustrato móvil. Profundidad típica: 5-25 m, con registros desde aguas someras submareales hasta unos 40 m; en zonas de estuario con influencia continental tolera picos de turbidez y descensos de salinidad que matarían a la mayoría de los escleractinios.
En términos de dinámica de nutrientes, vive en ambientes con aporte terrígeno y alta carga orgánica disuelta, con temperaturas de 24-29 °C y corrientes moderadas pero constantes, no de batido fuerte. Esa es la razón de que en acuario rinda mejor con luz media (PAR 100-200 µmol·m⁻²·s⁻¹), espectro cálido y flujo suave y alterno que mueva el pólipo sin cerrarlo. La iluminación intensa y directa provoca retracción y blanqueo parcial; el flujo laminar fuerte desgarra el tejido del pedicelo.
Su estado de conservación es delicado: figura como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN y está incluida en el Apéndice II de CITES junto al resto de escleractinios. La presión de recolección para acuariofilia es alta y la especie es especialmente sensible al daño mecánico durante la extracción, ya que el pedicelo se rompe con facilidad y el tejido expuesto se infecta en horas. En el arrecife comparte hábitat con Trachyphyllia geoffroyi, Goniopora spp. de laguna, Lobophyllia y colonias de Heteractis; en acuario conviene reproducir ese entorno de luz tamizada, agua con algo de materia orgánica y ausencia de vecinos agresivos inmediatos. Los ejemplares de morfología verde con puntas rosadas («Aussie elegance») son los más robustos en cautividad; los morfos azules y violetas intensos suelen ser más delicados y más lentos en aceptar alimento.
4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
Catalaphyllia jardinei (Saville-Kent, 1893) es el único representante vigente del género y se encuadra actualmente en la familia Euphylliidae. Se distribuye por el Indo-Pacífico central y occidental (Indonesia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Gran Barrera de Coral, Ryukyu) y vive en fondos blandos, praderas de fanerógamas, llanuras arrecifales costeras y lagunas turbias entre 2 y 25 m de profundidad. Esa procedencia sedimentaria explica buena parte de su fisiología: tolera nutrientes relativamente altos y aguas con materia orgánica disuelta, pero no la luz intensa ni la corriente fuerte de la cresta arrecifal.
El pólipo es un disco carnoso que, totalmente expandido, alcanza 10-20 cm de diámetro en la mayoría de ejemplares de acuario y hasta 25-30 cm en colonias adultas bien alimentadas. El tejido se repliega sobre el borde del esqueleto formando una «falda» que cubre el coralito; en el centro se aprecia una depresión alargada —el surco axial— que sigue la línea de los valles. Los tentáculos miden 2-5 cm, son digitiformes, retráctiles y muy numerosos (varios cientos), con acrosferas apicales blancas, rosas o lila y una banda pálida subapical; por la noche se alargan y se vuelven pegajosos, lo que delata su condición de capturador activo de zooplancton. No emite tentáculos barredores largos como Galaxea, pero su potencia urticante es alta en contacto directo. Se confunde a menudo con Heliofungia actiniformis, que es de vida libre, con una sola boca central grande y tentáculos mucho más largos y gruesos; Catalaphyllia presenta valles meandroidos con varias bocas alineadas y está fijada al sustrato.
El esqueleto es flabello-meandroide: el coralito juvenil es solitario y se alarga por fisión longitudinal hasta formar valles de 15-25 mm de anchura separados por crestas bajas. Los septos llevan dientes lobulados grandes y la columela está formada por láminas retorcidas. La pared es fina y porosa —menos de 2 mm en algunas zonas—, de modo que el esqueleto es frágil: se fractura al manipularlo fuera del agua y no soporta el peso del propio pólipo si se levanta por un extremo. El tejido se retrae con fuerza ante cualquier agresión mecánica, así que nunca debe exponerse al aire ni cepillarse.
Es un coral zooxantelado (simbiotes de Symbiodinium sensu lato) pero con dependencia heterótrofa muy superior a la de un SPS: en la naturaleza captura zooplancton de forma continuada y aprovecha la materia orgánica del sedimento. En acuario esto se traduce en que la fotosíntesis no cubre sus requerimientos y la alimentación con mysis o krill es determinante para mantener el tejido grueso y el crecimiento del esqueleto.
5. 💧 PARÁMETROS, ILUMINACIÓN Y FLUJO
| Parámetro | Valor objetivo | Observaciones |
|---|---|---|
| Temperatura | 24-26 °C (rango 23-27 °C) | Nunca por encima de 28 °C; picos sostenidos provocan retracción y pérdida de tejido marginal |
| Salinidad | 35 g/L (34-36 g/L; 1.025-1.026) | Medir con refractómetro calibrado; evita oscilaciones por reposición mal calculada |
| pH | 8,1-8,4 | Estable; variación diaria inferior a 0,15 |
| KH (alcalinidad) | 7-9 dKH (óptimo 8) | Es el parámetro crítico: cambios de más de 1 dKH al día provocan colapso del pólipo |
| Calcio | 410-450 mg/L | Suficiente para un esqueleto de crecimiento lento |
| Magnesio | 1.300-1.350 mg/L | Por debajo de 1.200 se desestabiliza el KH |
| Nitratos (NO₃) | 5-15 mg/L | Tolera bien valores altos; con NO₃ <1 el tejido se adelgaza y palidece |
| Fosfatos (PO₄) | 0,03-0,10 mg/L | No perseguir valores ultrabajos; el coral se alimenta de forma heterótrofa |
| Iluminación | Baja-moderada: 50-150 µmol/m²/s (PAR) | Acclimatación desde 50-80 µmol/m²/s durante 4-6 semanas |
| Flujo | Bajo-moderado e indirecto | Movimiento suave que ondule la falda sin plegarla sobre el esqueleto |
La luz es el punto donde más ejemplares se pierden. Procede de lagunas turbias y llanuras sombreadas, y una exposición sostenida por encima de 250 µmol/m²/s provoca blanqueamiento parcial y recesión del tejido desde el borde hacia el centro, especialmente en ejemplares de importación indopacífica. En sistemas con LED potentes conviene situarlo en la zona baja de la roca o directamente en el sustrato, con sombreado parcial. Los ejemplares australianos, de tentáculos más cortos y tejido más grueso, admiten algo más de luz, pero ninguno necesita intensidades medias-altas.
El flujo debe ser laminar o aleatorio y suave: suficiente para que la falda no acumule detrito, insuficiente para deformarla. Una bomba dirigida directamente contra el pólipo lo mantiene semirretraído, impide la expansión nocturna y abre la puerta a infecciones bacterianas en el tejido comprimido. En cuanto a la química, la estabilidad pesa más que el valor absoluto: este coral tolera NO₃ de 15 mg/L sin problema, pero no un salto de KH de 7 a 10 en un día.
6. 🪨 COLOCACIÓN, CRECIMIENTO Y FRAGGING
La colocación correcta es sobre el lecho de arena, apoyado en una base plana —losa de cerámica, roca plana o concha grande— semienterrada 2-3 cm, nunca encajado en una grieta de la roca viva. Al expandirse, el pólipo roza la roca y la fricción continua erosiona la falda de tejido, que es la vía de entrada habitual de infecciones. Deja 15-20 cm de separación respecto a otros corales: su potencia urticante daña Euphyllia, Acanthastrea y Caulastrea vecinos, pero él es vulnerable a Galaxea, Physogyra y a cualquier crecimiento que lo sombree o lo cubra. Evita también situarlo en zonas de sedimento fino profundo y anaerobio: el esqueleto enterrado más de 3-4 cm acaba necrosándose por la base.
El crecimiento es lento. En cautividad el esqueleto se extiende del orden de 0,5-1,5 cm al año en el eje de los valles, y las bocas nuevas aparecen a medida que el valle se alarga; el pólipo se expande mucho más
7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
Catalaphyllia jardinei no es un LPS «tranquilo»: es un depredador de emboscada cuyos nematocistos figuran entre los más potentes de los corales fotosimbióticos habituales en acuario. Su disco oral, de 15–25 cm de diámetro y capaz de inflarse hasta duplicar su volumen, captura activamente presas vivas. La regla operativa es sencilla: nada que quepa en el disco y se pose sobre él corre riesgo.
- Peces incompatibles o de riesgo alto: gobios pequeños (Gobiodon, Elacatinus), Nemateleotris, blénidos de roca, Pseudochromis juveniles y peces pipa pequeños han sido ingeridos por ejemplares bien alimentados. Los chaetodóntidos (Chaetodon spp.) y los ángeles grandes (Pomacanthus, Holacanthus) picotean el manto; los lábridos y balístidos lo desgarran. Amphiprion y Premnas pueden «hospedarse» en él y provocar retracción crónica.
- Peces seguros: cirujanos (Zebrasoma, Ctenochaetus), Siganus, lábridos grandes, antias y grammás de talla media conviven sin interacción.
- Invertebrados: los camarones limpiadores (Lysmata amboinensis, L. wurdemanni) y los cangrejos ermitaños pequeños son presa potencial o acaban robándole el alimento. Thor amboinensis es un comensal natural de la especie en el Indo-Pacífico y suele tolerarse sin daño. Evita estrellas de mar, erizos que se desplacen sobre el disco y cangrejos grandes (Dardanus), que fracturan el esqueleto flabelo-meandroide.
- Separación de otros corales: mantén un radio libre de 15–20 cm. Su expansión nocturna y su capacidad de desplazarse lentamente sobre el sustrato hacen que el contacto sea frecuente; necrosa Acropora, Montipora y zoántidos por contacto directo. No es «compatible con Euphyllia» como se repite en foros: el contacto con otras Euphylliidae produce daño mutuo y sweeper tentacles de Galaxea, Physogyra o Plerogyra lo superan en agresividad. Los corales blandos con terpenos (Sarcophyton, Sinularia) lo mantienen retraído por alelopatía.
8. 🩺 ENFERMEDADES Y PROBLEMAS COMUNES
La especie tiene un talón de Aquiles conocido: su alta mortalidad post-importación, muy superior a la media de LPS.
- Síndrome del coral elegante (ECS): cuadro específico y todavía sin etiología confirmada (se sospecha un protozoo/ciliado). Se manifiesta como recesión del tejido desde la base del esqueleto hacia el disco, con banda blanquecina de septos expuestos, moco denso y desprendimiento de fragmentos de tejido; muerte en 2–6 semanas. Es transmisible entre Catalaphyllia del mismo sistema. No existe tratamiento curativo: aísla el ejemplar, aspira el tejido necrótico, aplica baños de yodo (Lugol a 1–3 ml/L, 10–15 min) y, si la recesión es periférica, corta con sierra de banda el tejido sano separándolo del afectado.
- Banda marrón / brown jelly: necrosis rápida (24–72 h) por ciliados tipo Helicostoma o Porpostoma, favorecida por lesiones mecánicas. Produce una masa parduzca gelatinosa con olor fétido que se propaga por contacto y por el flujo. Retira y aspira de inmediato; el yodo no penetra el moco, por lo que la escisión del área afectada es más eficaz que el baño.
- RTN bacteriano por manejo: los septos afilados laceran el manto cuando la corriente es demasiado fuerte o al manipularlo; la herida se infecta en 48 h. Flujo suave pero renovado (no dirigido de frente al disco) y guantes al recolocarlo.
- Blanqueamiento: por temperatura sostenida por encima de 28–29 °C, irradiancia excesiva (por encima de 250–300 µmol·m⁻²·s⁻¹ de PAR en LED) o descensos bruscos de salinidad. A diferencia de otros LPS, tolera mal la luz intensa: es una especie de lagunas someras turbias. La recuperación de zooxantelas requiere 3–6 semanas con parámetros estables.
- Plagas y parásitos: platelmintos (Waminoa, Convolutriloba retrogemma) se acumulan sobre el moco; gusanos poliquetos (Eurythoe complanata) colonizan tejido necrótico y aceleran la pérdida. Aiptasia y anémonas Majano compiten por el espacio en la base. Los dinoflagelados y cianobacterias cubren el esqueleto expuesto cuando el coral lleva semanas retraído.
- Parámetros críticos: magnesio por debajo de 1200 mg/L, alcalinidad inestable (oscilaciones de más de 1 dKH/día) y sedimentación acumulada en los valles del esqueleto provocan necrosis focal. Señal de alarma: retracción persistente más de 48 h con tentáculos cortos e hinchados.
9. 🌍 CONSERVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD
Catalaphyllia jardinei está incluida en el Apéndice II de CITES como toda la scleractinia; en la Unión Europea su comercio se rige por el Reglamento (CE) 338/97 y exige certificado de importación y permisos de comercialización intracomunitaria. La Lista Roja de la UICN la evalúa como Vulnerable (VU)</strong
10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
Catalaphyllia jardinei (familia Euphylliidae) habita fondos blandos y turbios de lagunas y praderas de fanerógamas del Indo-Pacífico (Australia, Papúa Nueva Guinea, Indonesia). Esa ecología explica casi todo su mantenimiento: sustrato blando, luz baja, corriente suave y agua con nutrientes disponibles. Estos son los puntos que separan un ejemplar que dura décadas de uno que se necrosa en seis semanas.
- Enterrada, jamás pegada a la roca. La columna cónica debe quedar hundida 3-5 cm en arena o en una oquedad de escombros, con el disco oral apoyado en el sustrato. En la naturaleza solo asoman los tentáculos. Sobre roca viva la columna se erosiona y el tejido recede desde la base, que es la vía de entrada habitual de infecciones.
- Corriente indirecta y oscilante. Del orden de 5-10 cm/s, sin chorro laminar directo. Los tentáculos deben ondular, no aplastarse ni plegarse hacia la columna. Si permanecen retraídos con la corriente encendida, el problema es el flujo, no la luz.
- Luz baja: PAR 50-150 µmol·m⁻²·s⁻¹. Bajo LED, en el tercio inferior y en zonas semisombreadas; aclimatar 4-6 semanas. Con luz de SPS se contrae, pierde color y acaba mostrando el esqueleto en el disco.
- Alcalinidad estable por encima del valor exacto. 8-9 dKH con oscilaciones menores de 0,5 dKH/día; Ca 420-450 ppm, Mg 1300-1350 ppm, salinidad 1.025-1.026, temperatura 24-26 °C. Los cambios bruscos de dKH son la causa más frecuente de retracción súbita.
- Nutrientes medios, no ULNS. NO₃ 5-15 ppm y PO₄ 0,03-0,1 mg/L. Es un coral heterótrofo obligado en la práctica: en sistemas ultraoligotróficos adelgaza y no recupera tejido.
- Alimentación dirigida 2-3 veces por semana. Mysis, krill, gamba picada o trozos de pez de hasta 1 cm, depositados con pinzas sobre los tentáculos; nunca piezas mayores que el disco oral. Aprovechar la extensión nocturna. Un exceso de comida sin retirada eleva el riesgo de infección bacteriana.
- Vigilar el «síndrome del coral elegancia». Cuadro aún mal caracterizado (posible protozoo/bacteria): recesión del tejido desde la base, tentáculos que encogen y pierden color y, en fase avanzada, gelatina marrón. No hay tratamiento fiable; la prevención es cuarentena de 4-6 semanas, estabilidad térmica y no mezclar importaciones recientes. Ante necrosis, recortar el tejido muerto con corta-huesos y baño de Lugol (10-20 gotas/L, 10 min), con eficacia limitada.
- Distancia de seguridad de 20 cm. Emite tentáculos barridores nocturnos de hasta 15 cm que dañan Euphyllia, SPS y otros LPS vecinos. También captura peces pequeños y camarones descuidados; evita mantenerlo con Centropyge mordisqueadores.
- Manipulación por el esqueleto. Nunca levantarlo por el tejido: la columna es frágil y un desgarro es una puerta abierta a la infección. Al comprar, rechazar ejemplares con septos expuestos en la base, disco oral dañado u olor fétido; exigir tentáculos extendidos y puntas coloreadas visibles.
- Fragmentar solo como rescate. La reproducción asexual por corte tiene baja supervivencia; reservarla para salvar tejido sano de un ejemplar en necrosis, con corte limpio, baño de yodo y colocación en zona de flujo mínimo.
11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
| Estación | Mantenimiento y parámetros | Alimentación | Vigilancia específica |
|---|---|---|---|
| Primavera | Revisión semanal de dKH (8-9) y salinidad; cambio de agua del 10-15 % quincenal; ICP-OES al inicio; comprobar que la columna sigue enterrada 3-5 cm y reponer arena si hace falta. | 3 tomas semanales (mysis + krill), alternando con gamba picada. | Recesión incipiente en la base y pérdida de color de las puntas tentaculares. |
| Verano | Máximo 26,5 °C: ventilador o enfriador y reposición diaria de evaporación con ósmosis. No reducir el flujo; mantener la corriente nocturna. | Bajar a 2 tomas semanales; suspender si el coral lleva más de 24 h retraído. | Gelatina marrón tras picos térmicos; daños por tentáculos barridores en vecinos. |
| Otoño | Ajustar el calentador a la bajada nocturna; renovar carbón activo; medir NO₃ (5-15 ppm) y PO₄ (0,03-0,1 mg/L); revisar el estado del disco oral. | Volver a 3 tomas semanales para recuperar reservas antes del invierno. | Marcas de mordisqueo de Centropyge o camarones; competencia con otros LPS. |
| Invierno | Calentador con termostato redundante y sin corrientes de aire; dKH y salinidad semanales; evitar oscilaciones por calefacción doméstica. | 2-3 tomas semanales, siempre con tentáculos extendidos. | Retracción persistente por frío o chorro directo; necrosis de la columna. |
12. ✅ CONCLUSIÓN
Catalaphyllia jardinei se vende como «LPS fácil» y no lo es: es un coral de mantenimiento sencillo si se respetan sus cuatro requisitos ecológicos (sustrato blando, luz baja, corriente suave, nutrientes medios) y difícil cuando se coloca sobre roca en un acuario de SPS con corriente fuerte y agua pobre. Su talón de Aquiles no es la aclimatación, sino la enfermedad de la base y la inestabilidad del dKH: un ejemplar sano puede vivir más de una década, mientras que una importación reciente mal cuarentenada suele perderse en el primer mes. Por eso, prioriza especímenes maricultivados australianos, con columna íntegra y tentáculos activos, y trata cualquier signo de recesión basal como una urgencia. Recuerda que toda la especie está incluida en el Apéndice II de CITES: exige documentación de origen legal. Con cuarentena, alimentación dirigida y estabilidad química, es uno de los corales más espectaculares y longevos del acuario de arrecife.
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué parámetros exactos necesita Catalaphyllia jardinei?
Temperatura 25–26 °C (rango tolerable 24–27 °C), salinidad 34–35 ppt (1.025–1.026), pH 8,1–8,4, alcalinidad 8–9 dKH —nunca por debajo de 7—, calcio 420–450 mg/L y magnesio 1300–1350 mg/L. A diferencia de la mayoría de LPS, tolera y agradece nutrientes moderados: NO₃ 5–15 mg/L y PO₄ 0,03–0,10 mg/L. Su hábitat natural son lagunas turbias y fondos de sedimento con praderas de fanerógamas, entre 0 y 40 m (más frecuente a 5–25 m), donde el agua no es oligotrófica. La estabilidad del dKH importa más que el valor absoluto: oscilaciones de 2 dKH en 24 h provocan retracción del manto. No añada yodo de forma empírica; no hay evidencia de que lo requiera y el exceso irrita el tejido.
¿Dónde colocarla: arena o roca? ¿Cuánta luz y corriente?
Sobre la arena, con la base cónica del esqueleto flabelo-meandroide simplemente apoyada, nunca enterrada ni encajada a presión en una grieta. Su esqueleto es una única serie meandroide continua y frágil: cualquier presión sobre el tejido basal produce necrosis que avanza hacia el manto. Iluminación moderada, 100–150 PAR; bajo LED potentes, colóquela en zona baja o a la sombra parcial de la roca. Corriente indirecta y suave —los tentáculos deben ondular sin plegarse—; un flujo directo de más de 10× el volumen del acuario en su zona erosiona el borde del manto en pocos días. Evite además la corriente descendente de bombas dirigida a la colonia.
¿Cómo y con qué frecuencia hay que alimentarla?
Es un depredador activo con bocas grandes y capacidad de capturar presas de varios milímetros. Alimentación dirigida 2–3 veces por semana, preferiblemente al atardecer, cuando los tentáculos están extendidos: mysis, krill, gamba o pescado picado en trozos de 5–8 mm, una pieza por boca. Use pipeta o campana de alimentación para que los peces no le roben la comida. La fotosíntesis no cubre sus requerimientos: los ejemplares mantenidos solo con luz se retraen lentamente durante meses. Ojo con la fauna: captura y digiere gobios pequeños, mandarines y gambas limpiadoras. No sobrealimente: el exceso de proteína no digerida favorece infecciones bacterianas en la boca.
¿Es agresiva con otros corales?
Es uno de los LPS más agresivos. Combina tentáculos largos con filamentos mesentéricos extruibles y digiere tejido de Acropora, Euphyllia y Lobophyllia vecinos en cuestión de horas. Deje un radio libre de 15–20 cm y planifique su crecimiento: en la naturaleza el esqueleto alcanza más de 1 m de diámetro. A la inversa, es vulnerable al pisoteo de anémonas grandes y a quedar cubierta por macroalgas o por el crecimiento de montíporas. No la coloque en el punto más bajo del acuario si hay acumulación de detritos: el sedimento sobre el manto desencadena recesión.
¿Qué es el «síndrome del coral elegante» y cómo prevenirlo?
El elegance coral syndrome (ECS) se manifiesta como recesión progresiva del tejido desde la base y el borde inferior del manto, que se despega del esqueleto dejando blanco expuesto, a menudo con una banda translúcida o pardusca y sin relación aparente con los parámetros. Se ha descrito sobre todo en ejemplares de procedencia indonesia, mientras que los australianos muestran menor incidencia, lo que apunta a un agente infeccioso aún no caracterizado. No existe tratamiento eficaz: la prevención pasa por cuarentena, inspección del disco basal antes de comprar, parámetros estables y evitar baños de yodo agresivos. Si aparece, aísle la colonia en un acuario de cuarentena; la fragmentación es poco viable por su esqueleto continuo.
¿Cómo elegir un ejemplar sano y se reproduce en acuario?
Elija colonias con el manto completamente expandido, tejido que cubre el borde del esqueleto sin dejar blanco visible, tentáculos con puntas pálidas o rosadas contrastadas y bocas cerradas. Rechace ejemplares con la base cónica agrietada, tejido despegado o manto con aspecto «hinchado» y translúcido. Está incluida en el apéndice II de CITES. Es una especie gonocórica de desove sincrónico; no hay reproducción sexual documentada en cautividad y la asexual por fragmentación es difícil por su esqueleto meandroide continuo, con crecimiento de solo 1–3 cm anuales en la serie. No existe otra especie en el género: Saville-Kent la describió en 1893 y hoy se sitúa en Euphylliidae.
📚 REFERENCIAS
- Veron, J.E.N. (2000). Corals of the World, Vol. 2. Australian Institute of Marine Science, Townsville. Ficha de Catalaphyllia jardinei.
- Borneman, E.H. (2001). Aquarium Corals: Selection, Husbandry and Natural History. Microcosm/TFH, Neptune City, NJ, pp. 250–253.
- Delbeek, J.C. & Sprung, J. (2005). The Reef Aquarium, Vol. 3: Science, Art and Technology. Two Little Fishies, Miami Gardens, FL.
- Fossa, S.A. & Nilsen, A.J. (1998). The Modern Coral Reef Aquarium, Vol. 2. Birgit Schmettkamp Verlag, Bornheim.
- Fukami, H., Chen, C.A., Budd, A.F. et al. (2008). Mitochondrial and nuclear genes suggest that stony corals are monophyletic but most families of stony corals are not (Order Scleractinia). PLoS ONE 3(9): e3222.
- WoRMS Editorial Board. Catalaphyllia jardinei (Saville-Kent, 1893). World Register of Marine Species (marinespecies.org), consultado 2024.
Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
© 2026 Roberto Parra Jiménez – Biólogo Marino (UH Mānoa). Todos los derechos reservados.

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