Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
📋 ÍNDICE DEL ARTÍCULO
- 1. 🌏 INTRODUCCIÓN
- 2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
- 3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
- 4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
- 7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
- 10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
- 11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
- 12. ✅ CONCLUSIÓN
1. 🌏 INTRODUCCIÓN
Fimbriaphyllia cristata —comercializada casi siempre con su nombre anterior, Euphyllia cristata, y conocida en el comercio anglosajón como candy corn coral— es la menos frecuente de las euphylidas ramificadas en el mercado. Su rasgo diagnóstico no es el color, sino el esqueleto: los septos no quedan cubiertos por el tejido, sino que forman lóbulos redondeados y romos, tipo «grano de maíz», que sobresalen nítidamente del borde del cáliz. En ejemplares bien expandidos, el tejido se retrae ligeramente en la periferia y deja ver el esqueleto blanquecino, generando ese ribete cremoso tan característico. Los tentáculos son cortos, globosos y homogéneos; nunca desarrolla las cortinas largas y pendulares de F. divisa ni los tentáculos en forma de ancla de F. ancora.
La colonia es faceloide: corallites tubulares de 2-4 cm de diámetro, a menudo escasos (dos a seis) y unidos por un cenénquima estrecho, con tendencia a formar colonias pequeñas o incluso casi monoespecíficas de un solo cáliz. Los colores son discretos: verde pálido, crema, beige, marrón grisáceo, con disco oral más claro —a veces azulado o rosado— y puntas tentaculares blanquecinas. Esa sobriedad cromática explica en parte su escasa popularidad frente a F. glabrescens, pero también que los escasos ejemplares con morfología intacta alcancen precios altos.
Parámetros de mantenimiento: temperatura 24-26 °C (pico máximo 27 °C), salinidad 35 g/L (1,025-1,026), dKH 7,5-9,0, calcio 420-450 ppm, magnesio 1280-1350 ppm, nitrato 2-10 mg/L y fosfato 0,03-0,08 mg/L. Tolera peor que otras euphylidas los desequilibrios iónicos: una caída brusca de dKH por debajo de 7 provoca retracción persistente y reabsorción del borde del tejido. La causa más habitual de pérdida en acuario no es la mala calidad del agua, sino la necrosis post-manipulación y la enfermedad del «brown jelly» (banda marrón de tejido necrótico con ciliados y bacterias oportunistas), que en esta especie avanza muy rápido: de un pólipo sano a esqueleto desnudo en 24-48 horas. Cualquier herida en el tejido cerca del borde del esqueleto debe vigilarse a diario y, ante la aparición de la banda marrón, cortar la rama afectada por debajo del tejido sano con una sierra de diamante y descartarla.
A pesar de figurar como «fácil» en algunas listas, su manejo real es de dificultad media: exige aclimatación lenta, adaptación lumínica progresiva y una ubicación protegida del flujo directo. No es un coral para un acuario recién ciclado.
2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
La especie fue descrita por Veron y Pichon en 1980 dentro del género Euphyllia. La filogenia molecular de Luzon y colaboradores (2017) demostró que Euphyllia en sentido amplio era polifilético y creó el género Fimbriaphyllia para las formas de septos con lóbulos redondeados, separándolas de Euphyllia sensu stricto (que retiene a E. glabrescens, E. paraancora y E. yaeyamaensis). En la práctica del acuario, la distinción tiene consecuencias: las Fimbriaphyllia son menos agresivas y presentan un repertorio de tentáculos «sweeper» mucho más modesto que E. glabrescens.
| Rango | Taxón | Observaciones |
|---|---|---|
| Reino | Animalia | Metazoo colonial, sin simetría bilateral |
| Filo | Cnidaria | Cnidocitos con nematocistos en tentáculos |
| Clase | Anthozoa | Subclase Hexacorallia; pólipo con 6 septos primarios |
| Orden | Scleractinia | Coral pétreo con esqueleto de aragonito |
| Familia | Euphylliidae | Incluye también Euphyllia, Catalaphyllia, Galaxea, Plerogyra y Physogyra |
| Género | Fimbriaphyllia | Veron & Pichon, 1980; antes Euphyllia |
| Especie | Fimbriaphyllia cristata | Sinónimo: Euphyllia cristata (nombre aún dominante en el comercio) |
| Diagnóstico | Septos con lóbulos redondeados sobresalientes | Cálices tubulares, tentáculos cortos y globosos; tejido no cubre el borde septal |
3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
Especie indopacífica, distribuida desde Indonesia y Filipinas hasta Papúa Nueva Guinea, islas Salomón, Palau y la Gran Barrera de Coral, con citas en el Mar de Java y el Mar de Banda. A diferencia de F. glabrescens, que domina las llanuras arrecifales someras y bien iluminadas, F. cristata ocupa un nicho más discreto: laderas protegidas, paredes verticales sombreadas y fondos mixtos de arena y cascote entre 10 y 30 m de profundidad, con mayor frecuencia entre 15 y 25 m. Habita con regularidad aguas turbias, de visibilidad reducida y con sedimentación apreciable, en lagunas interiores y arrecifes resguardados de la acción del oleaje.
Ese contexto explica su fisiología: los tentáculos cortos y globosos no están diseñados para capturar presas grandes, sino para retener partículas finas y plancton del agua cargada de sedimento; la colonia crece en pequeños grupos dispersos, sin formar los setos continuos de otras euphylidas. La competencia por espacio es intensa en su hábitat, de ahí que desarrolle tentáculos «sweeper» nocturnos, aunque de alcance limitado (5-10 cm), muy inferiores a los 20-30 cm de E. glabrescens. Es, en resumen, un coral de arrecife profundo y protegido, no un habitante de cresta arrecifal.
Traslación al acuario: colócalo en el tercio inferior del tanque, con iluminación de 50-100 µmol·m⁻²·s⁻¹ (PAR), evitando la exposición directa a LED de alta potencia sin periodo de adaptación. El flujo debe ser suave e indirecto, con movimiento de vaivén de los tentáculos sin plegarlos de forma continua: una corriente laminar fuerte le provoca retracción crónica y, a medio plazo, reabsorción del tejido del borde. Deja 10-15 cm de separación con otros LPS y con roca viva que pueda rozar el tejido al expandirse.
Alimentación opcional pero recomendable: la fotosíntesis de sus zooxantelas cubre gran parte de sus necesidades, aunque acepta con gusto mysis y copépodos pequeños, huevos de pez o pellets de 1-2 mm. Cebar dos veces por semana con una pipeta, en flujo bajo y de noche, mejora la tasa de calcificación y la cobertura de tejido sobre los septos. No requiere fitoplancton ni aminoácidos si el nitrato y el fosfato se mantienen en rango detectable.
Precauciones finales:
4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
Euphyllia cristata Chevalier, 1975 (familia Euphylliidae) es la especie que la revisión de Arrigoni et al. (2016) mantuvo dentro de Euphyllia sensu stricto, junto con E. glabrescens, mientras las formas con tentáculos en «T» pasaban a Fimbriaphyllia. Este detalle taxonómico importa en el comercio: se sigue vendiendo como «cristata» o «coral cresta», y con frecuencia se confunde con colonias pequeñas de E. glabrescens o con híbridos. Su distribución abarca el Indo-Pacífico (desde el mar Rojo y Madagascar hasta el Pacífico occidental), en fondos someros de lagunas y taludes superiores con agua turbia, entre 0 y 30 m.
Colonia y esqueleto. Forma faceloide compacta: ramas cortas y gruesas, con coralitos monocéntricos de contorno circular a ligeramente elíptico, de 20-30 mm de diámetro y paredes finas en el borde. Las colonias rara vez superan los 8-12 pólipos y crecen pegadas al sustrato formando matas apretadas, no arbustos extendidos. El esqueleto es aragonito denso con septos en tres ciclos provistos de dientes altos, finos y agudos, exsertos, que sobresalen por encima del borde del cáliz. Ese dentado es la clave diagnóstica: se ve como líneas radiales a través del tejido semitranslúcido del disco oral, dándole un aspecto «peinado» o crestado que da nombre a la especie. En E. glabrescens los septos son más finos y quedan ocultos por el coenosarco; en las Fimbriaphyllia el rasgo distintivo es el tentáculo en forma de ancla. Los dientes septales son frágiles: se rompen con pinzas o con un manejo descuidado.
Pólipos y tentáculos. El pólipo es carnoso, con coenosarco grueso que recubre las ramas, y puede retraerse por completo, dejando a la vista las crestas septales. Los tentáculos son cortos, romos, de longitud uniforme y muy densos, sin los tentáculos largos y colgantes de E. glabrescens ni la forma de martillo. La coloración típica es parda, beige o verdosa, con disco oral crema, verde o rosado y ápices pálidos; existen morfos «gold»
7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
Euphyllia cristata tiene tentáculos cortos, romos y muy apretados, con una carga de nematocistos inferior a la de E. glabrescens. Eso la hace menos letal en el contacto directo, pero no inofensiva: sigue emitiendo tentáculos barredores nocturnos de 8-10 cm desde el margen del pólipo. Deje un radio libre de 15-20 cm frente a otros LPS y escleractinios de crecimiento rápido, y mantenga
10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
Euphyllia cristata (Chevalier, 1975) es una de las especies del género peor representadas en el comercio y, paradójicamente, una de las más mal identificadas: la mayoría de los ejemplares que se venden como «cristata» son en realidad E. glabrescens de tentáculo corto. Estos son los puntos que marcan la diferencia entre mantenerla viva seis meses o tenerla prosperando durante años.
- Identificación correcta antes que nada. E. cristata forma colonias pequeñas con coralitos tubulares cortos (2-4 cm de diámetro), netamente separados entre sí y no flabelo-meandroides. Los septos se prolongan en crestas bajas y redondeadas sobre el borde del coralito —de ahí cristata— y los tentáculos son cortos, globosos y de textura «abaritonada», rara vez superiores a 2 cm. E. glabrescens presenta tentáculos más largos, más numerosos y una ramificación más compacta. Si el ejemplar tiene tentáculos largos y ondulantes, no es cristata.
- Nota taxonómica útil. Tras la revisión de Luzon y colaboradores (2017), las especies flabelo-meandroides (divisa, ancora, paraancora, paradivisa) se trasladaron a Fimbriaphyllia; E. cristata permaneció en Euphyllia sensu stricto junto a E. glabrescens. Esto no es un detalle académico: explica por qué comparte con glabrescens la sensibilidad a la enfermedad del «jelly marrón» y su respuesta a la fragmentación.
- Luz baja y adaptación lenta. Procede de talud arrecifal y lagunas protegidas, frecuentemente entre 12 y 25 m de profundidad. Trabaja en 60-100 µmol/m²/s (PAR) y nunca la subas más de un 15 % semanal. Un ejemplar recién importado colocado a 200 PAR se retrae en 48 h, pierde zooxantelas en la zona apical y tarda meses en recuperar color.
- Flujo alterno, jamás laminar. Necesita movimiento turbulento e intermitente. Un flujo directo y constante sobre el tejido provoca retracción crónica, exposición del esqueleto en la base del pólipo y entrada de cianobacterias en la zona denudada. Apunta la bomba a la pared o usa un patrón aleatorio de 10-15× el volumen del tanque por hora, no más.
- Alimentación con presa pequeña. Su tentáculo corto captura presas de 1-3 mm: mysis troceado, artemia enriquecida, copépodos y pellets de 1 mm. Dos veces por semana es suficiente; tres o más depositan materia orgánica en la base del coralito y disparan proliferación bacteriana. No la alimentes el mismo día que hagas cambios de agua grandes.
- Estabilidad de KH por encima del valor absoluto. Tolera 7-9 dKH, pero no oscilaciones superiores a 0,7 dKH al día. Es el parámetro que con más frecuencia provoca retracción persistente en esta especie. Mantén Ca 420-440 mg/L, Mg 1300-1350 mg/L, salinidad 35 ppt y temperatura de 25-26 °C: al venir de aguas profundas, por encima de 27,5 °C se dispara el riesgo de infección ciliada.
- Espacio vital y agresividad moderada. Menos agresiva que E. glabrescens, pero extiende tentáculos de barrido nocturnos. Deja 10-12 cm libres frente a otros LPS y no la coloques a sotavento de una Galaxea o una Fimbriaphyllia agresiva.
- Cuarentena y baño obligatorios. Es especialmente propensa al gusano plano depredador de Euphyllia y a la necrosis por ciliados. Baño de yodo (10-15 min, dosis de etiqueta) y revisión de la base del coralito con lupa: los huevos del gusano son masas planas y translúcidas adheridas al esqueleto desnudo, invisibles a simple vista.
11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
| Estación | Iluminación y fotoperiodo | Alimentación | Parámetros y estabilidad | Mantenimiento y observación |
|---|---|---|---|---|
| Primavera (mar-may) | 10-11 h; 70-90 PAR. Subida gradual si hubo cambio de rampa | 2×/semana, presa de 1-3 mm | KH 7,5-8,5; test semanal de KH y Ca. Temp 25-26 °C | Inspección de la base del coralito y del esqueleto expuesto; revisión de gusanos planos; inicio de crecimiento activo, ajustar dosificación |
| Verano (jun-ago) | 10 h; mantener PAR, evitar subidas por reflejo solar en la sala | 2×/semana; reducir a 1× si la temperatura sube de 27 °C | Control térmico con ventilador o enfriador; vigilar PO4 0,03-0,08 mg/L | Riesgo máximo de «jelly marrón»: revisar diariamente la unión tejido-esqueleto; sifonar detritus bajo la colonia |
| Otoño (sep-nov) | 10-11 h; 60-90 PAR | 2×/semana | Mg 1300-1350; test quincenal. Estabilidad tras el verano | Ventana óptima de fragmentación: cortar con disco o cizalla por debajo del tejido, dejar 1 cm de esqueleto y baño de yodo |
| Invierno (dic-feb) | 9-10 h; 60-80 PAR | 1-2×/semana; menor metabolismo | Evitar cambios bruscos; revisar membrana de ósmosis y salinidad (35 ppt) | Chequeo de equipo, calibración de refractómetro y sondas; no introducir ejemplares nuevos sin cuarentena de 3 semanas |
12. ✅ CONCLUSIÓN
Euphyllia cristata no es un coral difícil por sus requerimientos, sino por su fragilidad en la cadena de importación y por la facilidad con que se confunde con otras especies del género. Si el ejemplar llega sano, la especie es estable: tolera bien la cautividad, acepta alimento congelado de pequeño tamaño y crece formando nuevos coralitos tubulares en la periferia de la colonia. El problema es que rara vez llega sano, y un coral que ya ha sufrido dos semanas de estrés térmico y lumínico no admite errores de aclimatación.
Los tres pilares concretos son: luz moderada y estable (60-100 PAR, sin picos), flujo turbulento no dirigido y una alcalinidad que no oscile más de 0,7 dKH al día. Sobre esa base, la alimentación con presa de 1-3 mm dos veces por semana y una temperatura que no supere los 27 °C completan el cuadro. Cualquier desviación en estos cuatro parámetros se manifiesta primero como retracción parcial de los tentáculos y, si persiste, como recesión del tejido desde la base del coralito, que es irreversible una vez alcanza el cenénquima común.
El acuarista avanzado que quiera mantener esta especie debería priorizar la identificación correcta en la compra, la cuarentena con baño de yodo y la revisión del esqueleto desnudo, y aceptar que es una colonia de crecimiento lento —2-4 cm anuales en condiciones óptimas— que recompensa la paciencia mucho más que la intervención. No la trates como un coral «blando con esqueleto»: es un LPS de talud profundo, y responde como tal.
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Euphyllia cristata llega al acuario tras recolecciones en lagunas turbias y taludes protegidos de Indonesia y Nueva Caledonia, y su tejido fino sobre un esqueleto fácelo de coralitos tubulares tolera mal la exposición al aire y los cambios bruscos de salinidad. Aclimata por goteo 60-90 minutos priorizando temperatura (25,5-26 °C) y salinidad (35 ppt), y no permitas que el diferencial de alcalinidad entre bolsa y tanque supere 1,0 dKH en 24 horas: por encima de ese umbral aparecen recesiones en el ápice del coralito que se confunden con infección bacteriana. Objetivos estables: Alk 7,5-8,3 dKH, Ca 420-440 ppm, Mg 1320-1350 ppm, NO3 5-12 ppm y PO4 0,03-0,08 ppm. Cuarentena de 3-4 semanas en un sistema sin otros LPS. Si usas baño de desinfección, reduce la dosis a la mitad y no excedas 5 minutos: el coenosarc que une los coralitos es más delgado que en E. glabrescens y se desprende con facilidad.
Frente a otros corales, E. cristata es un competidor mediocre: sus tentáculos cortos y romos generan barridos poco eficaces y su agresividad se expresa sobre todo mediante filamentos mesentéricos en el punto de contacto y alelopatía difusa. No la coloques a menos de 15-20 cm de E. glabrescens ni de E. paraancora, que la superan y la mantienen retraída de forma crónica hasta perder tejido en la base. El riesgo real, sin embargo, procede de los blandos: los terpenos de Sarcophyton y Sinularia inducen contracción persistente y necrosis en 2-3 semanas. Mantén carbón activado a razón de 200-300 g por 500 L, renovado cada 3-4 semanas, y separa físicamente la colonia de Galaxea, Hydnophora y zoántidos. Un truco útil: dos fragmentos del mismo genotipo se fusionan y comparten
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
En Euphyllia cristata el parámetro maestro no es el carbonato sino la salinidad: a 35,0 ppt (1,0264 a 25 °C) y 25,5 °C la relación iónica natural es 7,0 dKH / 420 mg/L Ca / 1.290 mg/L Mg, y cualquier desvío de esa proporción desacopla la calcificación de la expansión del tejido. Mantén la alcalinidad entre 8,0 y 9,0 dKH, el calcio en 430-450 mg/L y el magnesio en 1.320-1.380 mg/L (regla práctica: Mg ≈ 3 × Ca), corrigiendo siempre el magnesio primero. Esta especie tolera peor que E. glabrescens los saltos de más de 0,7 dKH en 24 h: aparece recesión en el tejido basal del coralito antes que en los tentáculos. El acoplamiento con nutrientes importa igual: por debajo de NO₃ 3 mg/L y PO₄ 0,03 mg/L los tentáculos cristados se adelgazan y pierden turgencia, mientras el rango estable se sitúa en NO₃ 5-10 mg/L y PO₄ 0,05-0,10 mg/L. Calibra el refractómetro con agua de referencia y verifica el potasio (380-400 mg/L), que condiciona la intensidad del disco oral.
Euphyllia cristata es un competidor defensivo mediocre: sus tentáculos barrenadores son cortos, rara vez superan los 3-4 cm, y pierde frente a Galaxea, Plerogyra o incluso E. glabrescens en contacto directo. El riesgo real es la competencia química. Sinularia, Sarcophyton y Lobophytum liberan diterpenos que en 12-48 h provocan retracción parcial y caída del ritmo de calcificación sin mediar contacto físico; en tanques mixtos de 200 L, 100-150 mL de carbón activado renovado cada 3-4 semanas es el mínimo para amortiguar esa carga. Ojo: el carbón también adsorbe yodo y trazas, así que controla el yodo (0,04-0,06 mg/L) si aparecen puntas pálidas. La alelopatía intragenérica está peor documentada, pero corallites separados 5-10 cm de otros Euphyllia muestran menor expansión nocturna, señal de estrés químico sin agresión visible. Deja un corredor de 15 cm y evita carbones de coco demasiado ag
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Euphyllia cristata procede de lagunas y zonas posteriores del arrecife con turbidez y nutrientes disueltos, no de aguas oligotróficas de frente arrecifal; de ahí que tolere nitrato de 10-25 mg/L y muestre regresión de tejido en el margen basal cuando se mantiene por debajo de 1-2 mg/L durante semanas. En la aclimatación, iguale salinidad y temperatura por goteo en 45-60 minutos y mantenga al espécimen tres semanas en un compartimento con dureza carbonatada fija en 8,0-8,5 dKH, calcio 420-440 mg/L, magnesio 1300-1350 mg/L, potasio 390-410 mg/L y salinidad 35 g/L. La especie es especialmente sensible a oscilaciones de alcalinidad superiores a 0,5 dKH en 24 horas, que se manifiestan como retracción parcial y exposición de septos. No suba el dKH por encima de 9,5 para compensar consumos: es más seguro dosificar bicarbonato con bomba peristáltica. Mantenga la temperatura a 25,5 °C con variación diaria inferior a 0,5 °C. Si el coral llega con el tejido retraído, no lo someta a baños ni a cambios bruscos: estabilice primero y espere 10-14 días antes de cualquier intervención.
E. cristata despliega tentáculos barredores de hasta 12-15 cm, pero el daño más frecuente no es mecánico sino químico: compite mediante compuestos lipofílicos que inhiben la calcificación de corales vecinos sin contacto aparente. El síntoma típico es un crecimiento detenido y tentáculos más cortos en el lado orientado hacia el competidor. Mantenga 15-20 cm de separación respecto a otros Euphyllia (E. glabrescens y E. divisa incluidos), Galaxea, Lobophyllia y Acanthastrea, y 25 cm frente a Sarcophyton o Sinularia, cuyos terpenos atraviesan la columna de agua. El carbón activado es obligatorio: 200-300 g por 500 L, cambiado cada 3-4 semanas y lavado antes de su uso. No confíe solo en el carbón: la renovación parcial de agua del 10% semanal y un skimmer con producción estable son el complemento imprescindible. Documente la posición de cada colonia, porque los conflictos químicos entre Euphyllia son direccionales y persistentes, y desplazar la colonia 10 cm suele resolver el problema más que cualquier aditivo comercial.
La respuesta a la luz es lenta: una subida del 30% de PAR requiere 3-4 semanas de adaptación y se manifiesta primero en las puntas coloreadas de los tentáculos, que se aclaran o se retraen antes que el resto del pólipo. Mantenga 100-150 µmol·m⁻²·s⁻¹ con fotoperíodo de 10-11 horas; por encima de 200 µmol·m⁻²·s⁻¹ y con espectros pobres en azul aparecen retracciones diurnas y expansión exclusivamente nocturna. El flujo debe ser aleatorio y moderado, con renovación de 15-20 veces el volumen por hora y sin corriente directa sobre el pólipo: el flujo laminar constante provoca regresión del tejido basal y tentáculos pinzados en su inserción. Un indicador fiable de salud es la expansión nocturna completa con tentáculos separados; si el coral permanece cerrado de noche, revise yodo, potasio y acumulación de materia orgánica antes de
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Euphyllia cristata calcifica más despacio que E. glabrescens y tolera peor los desacoplamientos iónicos: mantén Ca 420–440 mg/L, Mg 1320–1350 mg/L, K⁺ 390–410 mg/L y salinidad 35,0 g/L (refractómetro calibrado a 35, no a cero). El par crítico es KH–nutrientes: 7,5–8,5 dKH solo es seguro con NO₃ 5–15 mg/L y PO₄ 0,04–0,08 mg/L; por encima de 9 dKH con nutrientes indetectables aparece la recesión de ápices típica en 10–15 días. A la inversa, bajar el PO₄ de 0,15 a 0,03 mg/L de golpe provoca blanqueamiento parcial del disco oral sin afectar a los tentáculos. Temperatura 25,5 ± 0,5 °C y pH 8,1–8,3 en el pico diurno. No requiere adiciones de yodo ni de aminoácidos: la evidencia es anecdótica y el yodo libre por encima de 0,06 mg/L irrita su tejido. Dosifica con bomba peristáltica y mide el KH siempre a la misma hora; esta especie responde a oscilaciones superiores a 0,7 dKH/día con retracción de 24–48 h.
Sus tentáculos barredores miden 10–15 cm y se despliegan entre 2 y 4 horas después del apagado, no solo de noche, así que la separación física real debe ser de 20 cm contando el crecimiento del esqueleto faceloide. La competencia química es más determinante que la física: terpenos de Sinularia, Sarcophyton y Lobophytum frenan su extensión polipal incluso a 30 cm, y el contacto con Zoanthus o Palythoa provoca necrosis focal con infección bacteriana secundaria en 48 h. Frente a E. glabrescens y E. divisa pierde siempre en contacto directo por menor tasa de crecimiento y menor número de coralitos. En volúmenes inferiores a 200 L la carga alelopática se acumula: usa carbón activado a 1 g por 4 L con recambio cada 3 semanas, skimmer sobredimensionado y evita mezclar más de tres géneros de corales blandos en el mismo sistema. La filtración química no sustituye a la distancia: la allelopatía se detecta como extensión reducida, no como muerte súbita.
Su rango útil es PAR 120–180 µmol/m²/s con picos máximos de 220 y fotoperiodo de 10–11 h; por encima de 250 el disco oral se contrae y segrega mucus de forma persistente. La aclimatación lumínica requiere 4–6 semanas comenzando al 50 % de la intensidad final, con incrementos semanales del 10 %. El flujo debe ser turbulento y alternante, 20–25 cm/s medidos con un caudalímetro, nunca laminar directo: la dentición septal alta y afilada que define a la especie roza su propio tejido cuando la retracción es violenta, generando líneas de recesión paralelas al coralito. Paradójicamente, sus tentáculos cortos y gruesos aumentan la capa límite y necesita más movimiento que el que su aspecto sugiere: con flujo inferior a 10 cm/s el coenosarco acumula detritus y la recesión basal avanza 2–3 mm por semana. Usa giro de dirección alternante cada 6–8 h y dirige la corriente tangencialmente a la colonia, no contra ella.
Los fallos poco frecuentes se diagnostican por la posición de la lesión. El «bailout» polipal (desprendimiento del pólipo con esqueleto intacto) aparece tras un choque térmico o de KH y el pólipo puede refijarse sobre roca viva en 3–4 semanas con flujo suave y sin pegamento. La recesión basal con olor dulzón es infección por ciliados tipo Helicostoma: corta con sierra de diamante 5 mm por encima del tejido necrótico y baña en Lugol al 5 % a 2–3 ml/L durante 8–10 min. El platelminto depredador de Euphyllia (policlado) deja pólipos cerrados de día y huevos que sobreviven a los baños: repite el tratamiento cada 5–7 días durante tres ciclos. Vermétidos y esponjas perforantes (Cliona) sobre el esqueleto exigen raspado mecánico y sellado con resina epoxi. Y verifica la identificación: muchos «cristata» del comercio son E. parancora con septos menos marcados y exigencias de flujo menores.
Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
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