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Cespitularia coerulea

Autor: Roberto Parra Jiménez 🎓 Biólogo Marino – Universidad de Hawaii (UH Mānoa)
Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia

📋 ÍNDICE DEL ARTÍCULO

  • 1. 🌏 INTRODUCCIÓN
  • 2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
  • 3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
  • 4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
  • 5. 💧 PARÁMETROS, ILUMINACIÓN Y FLUJO
  • 7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
  • 10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
  • 11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
  • 12. ✅ CONCLUSIÓN

1. 🌏 INTRODUCCIÓN

Cespitularia coerulea es un octocoral blando de la familia Xeniidae que en el comercio se vende habitualmente como «Xenia azul» o «Cespitularia azul». La colonia se organiza sobre una base estolonífera que tapiza la roca —no forma un coenenquima carnoso y masivo como Lobophytum o Sinularia— y de la que emergen tallos cortos, de 0,5 a 3 cm, algo aplanados y flexibles, cada uno rematado por una antozoide con ocho tentáculos pinnados. Los pólipos son monomorfos, es decir, no existe la diferenciación en autozoides y sifonozoides que sí aparece en Heteroxenia. La cutícula contiene escleritos microscópicos en forma de plaquitas, incapaces de aportar rigidez estructural: toda la colonia es flexible y se deforma con la corriente.

Su rasgo más característico es la coloración. El tejido muestra un azul acero, verde azulado o turquesa metálico de aspecto iridiscente que procede de iridóforos —células con plaquetas refractarias— y no de pigmentos; bajo esa capa estructural viven simbiontes del género Cladocopium (antes Symbiodinium clado C), de color pardo. La proporción entre ambos determina el color final: con luz adecuada y nutrientes contenidos domina el azul metálico; con iluminación insuficiente, nitratos por encima de 20 mg/L o tras un blanqueamiento parcial, la colonia vira a verde oliva o marrón y pierde casi todo el brillo. Esta reversión es reversible si se corrigen las condiciones, pero tarda semanas.

A diferencia de Xenia elongata o X. umbellata, cuyos pólipos pulsan a 40-60 ciclos por minuto, C. coerulea pulsa de forma lenta e irregular, aproximadamente 8-20 ciclos por minuto, y con frecuencia cesa por completo durante horas. La pulsación depende del ritmo de la bomba de membrana asociada a los miocitos del disco oral y se inhibe con corrientes laminares fuertes, con temperaturas superiores a 28 °C y con estrés osmótico. La discriminación frente a Anthelia es sencilla: Anthelia carece de tallos, extiende los pólipos directamente sobre una alfombra rastrera y no pulsa nunca.

En acuario es una especie de crecimiento rápido cuando se aclimata: en tres o cuatro meses una colonia de 4 cm puede cubrir una roca de 15 cm de diámetro. Esa velocidad la convierte en una plaga potencial. Además, la familia Xeniidae sintetiza diterpenos xénicicos con actividad alelopática que inhiben el crecimiento de corales duros vecinos por contacto y por vía disuelta; por eso debe montarse sobre una roca aislada («isla»), separada al menos 10-15 cm de cualquier SPS. Es, en cambio, un coral excelente para iniciarse en la fragmentación: un corte de tallo con dos o tres pólipos fijado con malla o cianoacrilato gel sobre un fragmento de roca arranca en 7-15 días.

Su fama de «fácil» es engañosa. Tolera bien nitratos moderados y no exige alimentación, pero es muy sensible a los cambios bruscos de alcalinidad (más de 1 dKH en 24 h), a las variaciones de salinidad por reposición descuidada y a los blooms bacterianos asociados a dosis altas de fuentes de carbono. Los episodios de «deshielo» —retracción total y necrosis del tallo en 48-72 h— suelen producirse por combinación de nutrientes muy bajos (NO₃ < 1 mg/L) con DOC elevado. Mantener parámetros estables vale más que cualquier aditivo.

2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN

Categoría Clasificación
Reino Animalia
Filo Cnidaria
Clase Anthozoa
Subclase Octocorallia
Orden Malacalcyonacea (anteriormente Alcyonacea)
Familia Xeniidae
Género Cespitularia Milne Edwards & Haime, 1850
Especie Cespitularia coerulea
Sinónimos comerciales «Blue Xenia», Cespitularia sp. azul
Nivel de organización Colonial, monomorfa, estolonífera

La especie fue descrita en el siglo XIX dentro de géneros hoy obsoletos y ha sido reasignada varias veces; en la literatura actual se acepta en Cespitularia (Xeniidae), género caracterizado por colonias estoloníferas con tallos definidos y escleritos en forma de plaquitas diminutas. Las revisiones filogenómicas de McFadden y colaboradores (2022) reorganizaron los octocorales y trasladaron Xeniidae al orden Malacalcyonacea, por lo que en bases de datos recientes aún conviven ambas denominaciones. La identificación a nivel de especie en el comercio es dudosa: muchas colonias vendidas como C. coerulea son en realidad C. turgida o híbridos comerciales, y la diferenciación requiere análisis de escleritos y de la morfología del estolón, no el color.

3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE

Especie indopacífica, distribuida desde Indonesia y Filipinas hasta Papúa Nueva Guinea y la Gran Barrera de Coral, con poblaciones citadas también en el Índico oriental. Ocupa ambientes someros y protegidos: llanuras arrecifales, lagunas de retroarrecife, cabezas de coral muerto y paredes verticales de arrecifes interiores con cierta carga de sedimentos. El rango batimétrico habitual va de 1 a 15 m, con máximos alrededor de 20 m en aguas claras. Es, por tanto, un organismo de arrecife degradado o de borde lagunar, no de cresta arrecifal expuesta al oleaje.

En el arrecife se fija sobre sustrato duro desnudo —coral muerto, cascajo consolidado, conchas grandes— y coloniza preferentemente superficies verticales o inclinadas, donde la sedimentación es menor y la luz sigue siendo abundante. Soporta bien la turbidez y cierto enriquecimiento de nutrientes, lo que explica su éxito en zonas costeras antropizadas. Sus simbiontes pertenecen al género Cladocopium, fotosimbiontes generalistas que le permiten cubrir gran parte de sus requerimientos energéticos por fotosíntesis; la captura de bacterias y materia orgánica disuelta completa el balance. En acuario, esto se traduce en que la alimentación es opcional: la fotosíntesis cubre la demanda, aunque una adición semanal de fitoplancton de 5-20 µm o de aminoácidos favorece la expansión de la colonia, sin que sea imprescindible.

Parámetros de referencia para su mantenimiento: temperatura 24-27 °C (tolerancia real 22-29 °C, con riesgo de necrosis por encima de 29 °C sostenidos), salinidad 34-35 g/L, pH 8,1-8,4, alcalinidad 7,5-9,0 dKH, calcio 400-450 mg/L, magnesio 1.280-1.350 mg/L, nitrato 2-10 mg/L y fosfato 0,03-0,10 mg/L. El punto crítico es la estabilidad de la alcalinidad; valores inferiores a 6,5 dKH durante varios días provocan retracción y pérdida de tallos. La iluminación óptima se sitúa entre 100 y 250 µmol/m²/s de PAR (equivalente a zona media de un acuario con LED), con espectro completo; por encima de 400 µmol/m²/s se retrae y se blanquea, y por debajo de 50 µmol/m²/s pierde el azul y se estira.

Requiere flujo medio, alterno y no laminar: una velocidad de 10-20 cm/s con cambio de dirección cada pocos segundos es ideal, ya que el movimiento de los pólipos facilita el intercambio de gases y la eliminación de mucus. Las corrientes directas de bomba de recirculación la deforman y la desprenden del estolón. En cuanto a interacciones, compite bien por espacio mediante crecimiento rápido y alelopatía, pero es vulnerable a la depredación por nudibranquios y a las picaduras de Galaxea, Euphyllia y otros LPS de tentáculos largos, así como a la sombra de macroalgas filamentosas cuando los nutrientes se disparan.

4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS

Estatus taxonómico y diagnóstico. «Cespitularia coerulea» es la etiqueta comercial con la que se importa este octocoral de la familia Xeniidae desde el Indo-Pacífico (Indonesia, Filipinas, Fiyi). No existe revisión molecular publicada que confirme la identidad de los ejemplares del hobby, y se confunde con frecuencia con Xenia spp. («blue xenia») y con Efflatounaria. El rasgo que la separa de Xenia es la arquitectura: en Cespitularia cada pólipo nace sobre un pedúnculo alargado, estrecho y bien definido (5-15 mm) que emerge de un coenenquima rastrero, de modo que la colonia parece un césped de tallos finos y no un racimo compacto de pólipos sésiles. Los tentáculos, siempre ocho, son pinnados, con pinnulas cortas y regulares en dos hileras, y la corona alcanza 4-8 mm de diámetro.

Pólipos y pulsación. Los pólipos son monomórficos, con la boca rodeada por ocho tentáculos de sección redondeada. La pulsación es más lenta y más irregular que en Xenia: 10-30 ciclos por minuto, con pausas de varios segundos en las que la corona queda semiextendida. El ritmo se detiene con corriente directa sobre la colonia, con KH por debajo de 7 dKH, con desviaciones de salinidad o tras manipulación, y se reanuda en minutos u horas cuando la causa cesa; por eso es un indicador biológico útil, no un adorno. Ante sombra o contacto, el pólipo se retrae por completo en 2-5 segundos, plegando los tentáculos hacia la boca.

Escleritos y coenenquima. Carece de esqueleto calcáreo continuo. Su sostén son microscleras de calcita —varillas de 0,05-0,3 mm y pequeñas placas— dispersas y no fusionadas en el coenenquima y la base de los pedúnculos: la colonia es flexible, se desgarra con facilidad y regenera con rapidez. El coenenquima es una lámina de 0,5-1 mm de grosor que avanza por estolones sobre roca, vidrio y plástico, con reproducción asexual por laceración del pedúnculo basal y por fisión. En condiciones adecuadas, una colonia pasa de 5 a 20-30 cm de diámetro.

Zooxantelas y coloración. Alberga simbiontes del género Symbiodinium en densidad alta, que aportan la mayor parte de su energía; no necesita alimentación particulada y captura sobre todo bacterias y materia orgánica disuelta. El color azul acero, azul verdoso o gris azulado es de origen estructural —interferencia en cristales del tejido— y se intensifica con luz moderada y nitrato disponible; con iluminación excesiva o nitrato indetectable la colonia palidece a beige grisáceo, señal de pérdida de simbiontes, no de «mala coloración» genética.

5. 💧 PARÁMETROS, ILUMINACIÓN Y FLUJO

Es un coral tolerante con la química general pero muy sensible a dos cosas: la estabilidad del carbonato y la ausencia de nutrientes. Tolera nitrato alto sin daño aparente y sufre con sistemas ultralimpios tipo SPS.

Parámetro Valor objetivo Observaciones
Temperatura 24-26 °C Picos de 27 °C tolerados; sostenido por encima de 28 °C provoca necrosis del coenenquima.
Salinidad 34-35 ppt (1.025-1.026) Evitar oscilaciones; la reposición de agua dulce debe ser frecuente y lenta.
pH 8,1-8,4 No bajar de 7,9; el pH bajo frena la pulsación y precede al colapso.
KH 8-11 dKH El parámetro crítico; por debajo de 7 dKH aparece el «crash» típico de Xeniidae.
Calcio 400-450 mg/L Suficiente para la calcificación de los escleritos.
Magnesio 1250-1350 mg/L Mantenerlo para estabilizar KH y calcio.
Nitratos 2-10 mg/L Con NO₃ indetectable palidece; por encima de 20 mg/L aumenta el riesgo de algas sobre

7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS

Cespitularia coerulea no tiene esqueleto ni cnidocitos capaces de disuadir a un pez coralívoro: su defensa es química (diterpenos) y su única baza frente al picoteo es la velocidad de regeneración. Los pólipos, de 3-5 mm y no retráctiles, permanecen expuestos de forma continua, de modo que un solo pez que haya aprendido a picar puede arrasar una colonia en dos o tres días. Es, por tanto, una especie de «riesgo alto» en acuarios comunitarios con fauna poco fiable.

Peces seguros: Amphiprion ocellaris y A. percula, Chromis viridis, Pseudanthias squamipinnis, Cirrhilabrus y Paracheilinus spp., Nemateleotris magnific

10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO

Cespitularia coerulea no es un coral blando “para principiantes”: su fama de delicado se debe a los episodios de desintegración súbita de los xénidos. Estos consejos son específicos para esta especie y asumen un acuario maduro, con parámetros estables y un sistema de ósmosis inversa.

  • No la confundas con Xenia ni con Anthelia. Cespitularia forma tallos definidos de 1–3 cm, a menudo con una base incrustante pequeña, y sus pólipos no presentan la pulsación rítmica típica de Xenia; Anthelia carece de tallo y se extiende como un tapiz. La identificación correcta cambia el protocolo: los xénidos pulsantes suelen tolerar peor el transporte y exigen aclimataciones más lentas.
  • Aclimatación por goteo de 45–60 minutos. Iguala temperatura y salinidad antes de introducirla y no la expongas al aire durante el trasvase: su capa de moco protector es escasa y la exposición aérea puede provocar necrosis en la base. Colócala directamente sobre roca viva o esqueje de roca, nunca sobre arena suelta.
  • Roca aislada, separada 5–10 cm del resto del arrecife. Su crecimiento por estolones es rápido cuando se aclimata —puede duplicar la colonia en 3–6 meses— y invade roca vecina. Una isla de roca independiente te permite controlar la expansión y retirar fragmentos sin dañar el resto del acuario.
  • Flujo indirecto y caótico, no laminar directo. Busca una velocidad de 10–20 cm/s en la colonia: los pólipos deben mecerse sin plegarse sobre el tallo. Una corriente directa de bomba los aplasta y favorece la acumulación de detritus en la base, punto de entrada de infecciones bacterianas.
  • Iluminación moderada: 100–200 µmol/m²/s de PAR. Con 120–180 µmol/m²/s mantiene el brillo azul metálico y extiende los pólipos; por encima de 250 µmol/m²/s se retrae y palidece. Aclimata la luz al 50 % durante dos semanas, especialmente si viene de un sistema con led de espectro azul dominante.
  • Estabilidad química por encima de valores “perfectos”. Mantén KH 8–9,5 dKH con oscilación máxima de 0,3 dKH/día, calcio 420–450 mg/L, magnesio 1320–1380 mg/L, salinidad 35 g/L (1,026) y temperatura 25–26 °C. Un pico de temperatura por encima de 28 °C o una caída brusca de KH son las causas más frecuentes de cierre prolongado y desintegración.
  • Iodo: solo con analítica, nunca a ciegas. Los xénidos acumulan iodo y la deficiencia se ha relacionado con episodios de “melting”, pero el exceso es necrosante. Si dosificas, hazlo tras ICP y mantén 0,03–0,06 mg/L; no uses Lugol como “tónico” preventivo.
  • Carbón activo para frenar alelopatía. Cespitularia es sensible a las toxinas de Sinularia, Sarcophyton y Lobophytum. Mantén 100–200 g de carbón activo por 500 L, renovado cada 3–4 semanas, y evita colocarla bajo la corriente de descarga de estos corales.
  • Protocolo ante desintegración. Si el tallo se vuelve translúcido y los pólipos se desprenden, sifona el tejido necrótico, añade carbón fresco, realiza un cambio de agua del 15 %, revisa temperatura y KH, y fragmenta solo el borde sano. No apliques baños de Lugol: agravan el estrés en tejido ya comprometido.
  • Fragmentación sencilla y rentable. Corta un tallo de 3–5 cm con bisturí limpio, fíjalo con cianoacrilato a un esqueje de roca y colócalo en zona de flujo suave. La base se adhiere en 7–14 días; evita manipularla durante la primera semana.

Indicador de salud: pólipos extendidos, brillo iridiscente azul-verdoso y aparición de nuevos tallos en la base. Si permanece cerrada más de 24–48 horas sin causa aparente, revisa salinidad y temperatura antes de tocar nada.

11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS

Las tareas están ajustadas al ciclo estacional de un acuario de arrecife en clima templado; la especie exige más estabilidad que intervención.

Estación Parámetros y revisión Mantenimiento específico Precauciones
Primavera KH semanal; ICP trimestral con iodo; salinidad y temperatura 2 veces/semana. Renovar carbón activo; limpiar bombas y rejillas; fragmentar si la colonia toca roca vecina. No aumentes la luz de golpe al alargar el fotoperiodo: sube 30 minutos por semana como máximo.
Verano Temperatura diaria (25–26 °C); salinidad por evaporación; KH dos veces/semana. Ventilador o enfriador activo; reposición de agua de ósmosis; reducir alimento particulado. Evita superar 28 °C y corrientes de aire acondicionado directas; el choque térmico produce melting en 24–48 h.
Otoño Revisión de calcio, magnesio y nitrato (2–10 mg/L); ICP si no se hizo en primavera. Carbón nuevo; retirar fragmentos no deseados; revisar crecimiento de estolones. No bajes la temperatura bruscamente al apagar el enfriador: mantén 25 °C estable.
Invierno Comprobar calentador y termostato; KH semanal; densidad 35 g/L. Limpieza de cristales y skimmer; revisión de punta de bombas; no sobredosificar oligoelementos. La menor evaporación exige ajustar la reposición; evita cambios de agua superiores al 15 %.

12. ✅ CONCLUSIÓN

Cespitularia coerulea es un octocoral de nivel intermedio-avanzado: no por su iluminación ni por su alimentación —es fotosintética y no requiere presas—, sino por su sensibilidad a la inestabilidad química y a la alelopatía. En un sistema maduro, con KH estable, temperatura controlada y carbón activo, forma colonias de un azul metálico difícil de igualar y se convierte en una especie muy gratificante.

La clave está en tratarla como un coral de roca aislada: controlas su expansión, evitas que invada a los pétreos y reduces el riesgo de que una desintegración local se propague. Si respetas la aclimatación lenta, el flujo caótico y el protocolo ante el “melting”, su esperanza de vida en cautividad es larga. Para el acuarista avanzado, es una especie que exige observación más que intervención.

🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS

Cespitularia coerulea llega al acuario con el tejido del pedúnculo comprimido y una reserva energética mínima; la aclimatación por goteo de 60-90 minutos es obligatoria, no opcional. Ajuste la salinidad final a 35 g/L (1,026) y evite el clásico descenso a 1,023 empleado en peces: por debajo de 33 g/L el cenénquima se contrae y aparecen zonas blanquecinas en la base. Mantenga la dureza de carbonatos entre 7,5 y 9 dKH con oscilación diaria inferior a 0,3 dKH, calcio 420-450 mg/L y magnesio 1280-1350 mg/L. Tolera nutrientes relativamente altos (NO₃ 2-15 mg/L, PO₄ 0,03-0,10 mg/L), pero es muy sensible al potasio y al yodo: valores de K⁺ por debajo de 360 mg/L apagan el azul cian y la ausencia de yodo durante meses precede a buena parte de las necrosis basales. Tras el traslado, fíjela con rejilla o en un cesto de roca triturada con flujo suave durante 5-7 días; el cianocrilato aplicado sobre tejido blando provoca recesión del pedúnculo.

La agresividad de C. coerulea es química, no nematocística. La colonia libera diterpenos del tipo cespitularina —descritos en el género— y terpenos que se acumulan en el agua y afectan antes a los escleractinios que a otros blandos: Acropora y Montipora situadas 20-30 cm aguas abajo muestran retracción de pólipos y necrosis en la base en 10-15 días sin contacto físico alguno. Por eso conviene ubicarla en una península de roca propia, siempre aguas abajo de los SPS y nunca en la columna ascendente hacia ellos. El carbón activo granular a razón de 100-150 mL por 100 L, cambiado cada 14 días, es el método más eficaz para retirar esos metabolitos; el ozono no es necesario y un skimmer húmedo ayuda. Frente a otros xénidos (Xenia, Anthelia) pierde la carrera por espacio en tanques con NO₃ alto, y ante Euphyllia o Galaxea cede en contacto directo por filamentos mesentéricos. Aíslela: también compite colonizando la roca con su base estolonífera.

Entre 100 y 250 µmol·m⁻²·s⁻¹ de PAR está su ventana; con picos de 300 o superiores los pólipos se cierran en horas y la colonia pierde el azul cian para quedar verde pálida. Por debajo de 50 PAR los pedúnculos se estiran, los pólipos se espacian y el tejido vira a marrón. El pigmento azul se conserva mejor con un pico de 420-460 nm y actínicos de 8-10 horas, evitando radiación UV alta. El flujo debe ser indirecto y alternante, en torno a 10-15 cm/s: una bomba dirigida de forma laminar sobre la colonia la mantiene cerrada y favorece la acumulación de mucus. Tras subir la luz un 20 % o reorientar una bomba, espere 48-72 horas de retracción antes de concluir que algo va mal; la recuperación es lenta y no conviene reubicarla dos veces en la misma semana. Observe la dirección de crecimiento: si todos los pólipos miran hacia un lado, el flujo es excesivo en el opuesto.

El fallo característico es la «fusión» del pedúnculo: en 24-48 horas la base se vuelve translúcida y se desprende, casi siempre precedida por un salto térmico de 1,5 °C, una caída

🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS

Cespitularia coerulea carece de escleritos y mantiene la colonia erecta por presión hidrostática, de modo que su acoplamiento a parámetros se parece más al de un xénido que al de un coral pétreo: cualquier deriva de alcalinidad se traduce en pérdida de turgencia antes de que aparezca señal alguna en el test. Trabaja con dKH 7,5-8,5 estabilizado a ±0,2-0,3 unidades al día, Ca 420-440 mg/L y Mg 1300-1350 mg/L; una caída sostenida de KH por debajo de 6,5 durante 48 h provoca colapso del tejido basal. Salinidad 35 g/L (1,025-1,026) y 25-26 °C. A diferencia de los SPS, tolera y agradece nutrientes: NO₃ 5-15 mg/L y PO₄ 0,05-0,15 mg/L mantienen el pólipo expandido y el tono azul; en ULNS (<2 mg/L de NO₃) se contrae y adelgaza los tallos. El yodo es crítico y rara vez se mide bien: mantén 0,03-0,06 mg/L con adición semanal y verifica por ICP, no por colorimetría. Potasio en 400-420 mg/L sostiene la frecuencia de pulsación.

Cespitularia sintetiza diterpenos del grupo de las cespitularinas y libera terpenoides al agua; esa alelopatía es asimétrica. Frente a Acropora, Montipora o Seriatopora la ventaja es química y no solo de crecimiento: una colonia de 8-10 cm puede inhibir la extensión de tejido de un SPS situado a 15 cm, y el daño se manifiesta como banda de necrosis blanca en el pétreo antes de que exista contacto físico. En sentido inverso, Sinularia, Sarcophyton y Lobophytum (sarcophina) y Zoanthus (palitoxina) frenan su expansión y provocan retracción persistente de pólipos. Control: carbón activado a 0,5-1 g/L renovado cada 3-4 semanas, cambios de agua del 10 % semanal y separación mínima de 12-15 cm respecto a SPS. La colonia se desplaza por una lámina basal que tapiza la roca, no por competencia de mesenterios: revisa los bordes cada dos semanas y raspa el excedente con espátula fuera del agua para evitar que sofoque a los pólipos vecinos.

Iluminación: 120-200 µmol/m²/s de PAR con 12-14 h de fotoperiodo y espectro 14.000-20.000 K mantiene el azul; por encima de 250-300 PAR y con NO₃ bajo, el morfo vira a pardo-rosado y los pólipos se reducen, y la aclimatación inversa exige 4-6 semanas subiendo 20-30 PAR por semana. La respuesta es fotoaclimatativa, no de un pigmento único: la colonia aumenta la densidad de zooxantelas antes de perder el tono azul, por lo que el cambio de color precede al blanqueamiento. Flujo: 15-25 recambios/hora con alternancia y turbulencia; el flujo laminar directo superior a 0,15 m/s retrae los pólipos y detiene la pulsación, mientras que por debajo de 5 recambios/hora se acumula detrito entre los tallos y aparece necrosis basal. La frecuencia de pulsación (35-55 ciclos/min) es un indicador útil: cae con pH <7,8, con dKH inestable y con flujo excesivo, y se recupera en 24-48 h al corregir el parámetro desviado.

Patologías poco frecuentes. (1) Desprendimiento: colonias que se sueltan y derivan sin necrosis aparente suelen indicar fallo de turgencia por yodo bajo o dKH inestable; no es infección, y el fragmento se reengancha encajándolo en huecos de roca viva, ya que el cianocrilato no fija bien sobre su lámina basal húmeda. (2) Necrosis basal en anillo: comienza en la base por acumulación de detrito y biofilm; el sifonado semanal con jeringa y el flujo dirigido a la base la revierten si se actúa en 48 h. (3) Colapso súbito tipo melting: tejido que se licua en 24-48 h con agua aparentemente correcta; correlaciona con caída de dKH >0,7 en un día, sobredosificación de yodo o contaminación por cloro. Corta 1 cm por encima del tejido sano y aplica baño de Lugol 10-15 mg/L durante 8-10 min. (4) Cese unilateral de la pulsación, con media colonia inmóvil, sugiere daño mecánico por bomba o mordisqueo de cangrejos: aísla y observa 72 h.

❓ PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cómo distingo Cespitularia coerulea de una Xenia o una Anthelia?

El género Cespitularia (Milne Edwards & Haime, 1850) se separa de Xenia por la ausencia de dimorfismopolínico: en Cespitularia todos los pólipos son autozoides funcionales, sin sifonozoides reducidos, y el cenénquima se organiza en tallos erectos de 1–3 cm que nacen de un estolón rastrero, con ramificación monopódica. Xenia presenta pólipos dimorfos sobre una membrana común y pulsación rítmica visible (40–60 ciclos/min); Cespitularia no pulsa de forma continua, solo oscila con la corriente. Anthelia carece de tallos: los pólipos, no retráctiles, emergen de una base incrustante común, y Sympodium los conecta mediante estolones finos y muy retráctiles. Ojo: buena parte del «Cespitularia azul» del comercio es Cespitularia sp. aff. coerulea sin identificar; exige ver tallos ramificados y pólipos monomorfos, no solo el color.

¿Qué parámetros exactos necesita?

Temperatura 24–26 °C (tolera 22–28 °C, pero por encima de 28 °C se necrosa en 48 h), densidad 1.025–1.026 (35 g/L), pH 8,1–8,4, alcalinidad 7,5–9 dKH, calcio 400–450 mg/L, magnesio 1280–1400 mg/L. Nutrientes: NO₃ 2–10 mg/L y PO₄ 0,03–0,10 mg/L; por debajo de NO₃ 1 mg/L el tejido se adelgaza y blanquea. Iluminación 100–200 µmol·m⁻²·s⁻¹ PAR (se adapta a 50–250), con espectro 14 000–20 000 K. Flujo aleatorio moderado-alto, 15–20 cm/s, sin chorros directos que desgarren el cenénquima. Es fotosintrófico obligado, con simbiodiniáceas del género Cladocopium: no requiere alimentación particulada, y el aporte de fitoplancton solo estimula una leve extensión polínica.

¿Por qué pierde el azul y se vuelve parda o verdosa?

El tono azul violáceo depende de la densidad de simbiontes y de cromoproteínas del hospedador, no de un pigmento estable. Con NO₃ > 20 mg/L, PO₄ > 0,2 mg/L o iluminación cálida y pobre en azul, la población de zooxantelas aumenta, el color vira a pardo-verdoso y el azul queda enmascarado. Recupera el tono con 150–200 PAR en 14 000–20 000 K, nitrato contenido y estabilidad de alcalinidad (oscilaciones de más de 1 dKH por día producen palidecimiento). Hierro y yodo en exceso (>0,06 mg/L de I) favorecen el crecimiento de simbiontes y el apagado del color. Un ejemplar que nunca ha sido azul probablemente no sea C. coerulea.

¿Es tan invasiva y peligrosa para los SPS?

Sí. En condiciones óptimas avanza 1–2 cm por semana por el estolón y coloniza cualquier roca libre. Libera diterpenos cembranoides del tipo de las cespitularinas y DMSP, con actividad alelopática documentada en alcionáceos, que inhiben el crecimiento y provocan necrosis en Acropora y Montipora a distancias de hasta 10–15 cm. Aísla la colonia en una roca-isla sobre sustrato arenoso, mantén al menos 15 cm de separación de cor

Roberto Parra Jiménez 🎓 Biólogo Marino – Universidad de Hawaii (UH Mānoa)
Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia

© 2026 Roberto Parra Jiménez – Biólogo Marino (UH Mānoa). Todos los derechos reservados.

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