Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
📋 ÍNDICE DEL ARTÍCULO
- 1. 🌏 INTRODUCCIÓN
- 2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
- 3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
- 4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
- 7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
- 8. 🩺 ENFERMEDADES Y PROBLEMAS COMUNES
- 9. 🌍 CONSERVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD
- 10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
- 11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
- 12. ✅ CONCLUSIÓN
1. 🌏 INTRODUCCIÓN
Symphyllia agaricia Milne Edwards & Haime, 1849 —conocida en el comercio como «coral laberinto» o «coral cerebro meandro»— es un coral pétreo masivo cuyo rasgo diagnóstico es una colonia hemisférica, aplanada o incrustante recorrida por valles meandroides sinuosos de 10 a 25 mm de anchura, en los que varios pólipos comparten las paredes septales (septotecas). No es un coral faseloide: no verás cálices tubulares independientes, sino una superficie continua con surcos y crestas, a menudo con los suelos de los valles en tonos contrastados (gris pálido, rosa o naranja sucio) sobre un fondo pardo, verde grisáceo o crema. Los dientes septales son grandes y romos, y la columela es trabecular, no laminar.
En el arrecife crece formando domos de hasta 1 m de diámetro, con densidad esquelética alta. Esa masa calcárea tiene una consecuencia directa en acuario: el consumo de calcio y alcalinidad es notable para su tamaño, aunque su extensión radial es lenta (del orden de 5-10 mm al año). Un ejemplar de 10 cm puede parecer inmutable durante meses; no interpretes esa aparente inactividad como mala salud si el tejido está turgente y los colores estables.
Su valor para el acuarista avanzado está en la combinación de rusticidad y tolerancia a aguas con nutrientes moderados: soporta bien niveles de nitrato de 5-10 mg/L y no exige sistemas ultrapobres. A cambio, es un coral de pólipos carnosos con tentáculos barredores y filamentos mesentéricos agresivos: respeta 15-20 cm respecto a otros LPS y a corales blandos, porque en contacto directo produce necrosis por digestión en pocas horas.
El error más habitual es confundirlo con Lobophyllia hemprichii (faseloide, con cálices separados) o tratarlo como un Trachyphyllia. S. agaricia necesita quedar apoyado sobre roca plana o sustrato arenoso consolidado, nunca encajado en vertical: la gravedad acumula detritus en sus valles y ese sedimento retenido es la causa principal de necrosis focal en cautividad.
2. 🧬 TAXONOMÍA Y CLASIFICACIÓN
| Categoría | Clasificación |
|---|---|
| Reino | Animalia |
| Filo | Cnidaria |
| Clase | Anthozoa |
| Subclase | Hexacorallia |
| Orden | Scleractinia |
| Familia | Lobophylliidae (antes Mussidae) |
| Género | Lobophyllia (subgénero Symphyllia según autores) |
| Especie | Lobophyllia agaricia (Milne Edwards & Haime, 1849) |
| Sinonimia | Symphyllia agaricia Milne Edwards & Haime, 1849 |
| Holotipo | MNHN (París), material del Indo-Pacífico |
| Estado UICN | Preocupación menor (LC), evaluación de 2008 bajo el nombre Symphyllia agaricia |
| Comercio | CITES Apéndice II; exportación con permisos de origen |
La familia Lobophylliidae se separó de Mussidae tras los análisis filogenéticos de Fukami y colaboradores (2008), confirmados por Budd y colaboradores (2012): el grupo se define por la ausencia de lóbulos paliformes y por septos con dientes formados por trabéculas simples. En 2014, Arrigoni y colaboradores publicaron una revisión basada en marcadores moleculares y morfometría que sinonimizó Symphyllia con Lobophyllia, al no recuperar a Symphyllia como linaje monofilético. De ahí que en bases de datos actuales (WoRMS, World Register of Marine Species) la especie aparezca como Lobophyllia agaricia, mientras la literatura comercial y buena parte de las guías de campo siguen usando Symphyllia agaricia. Ambos nombres designan el mismo taxón.
La clave morfológica que separa S. agaricia de sus congéneres es la combinación de valles de 10-25 mm con dientes septales romos y colonia frecuentemente aplanada o incrustante. Symphyllia recta presenta valles más anchos (20-30 mm) y dientes septales más agudos y numerosos; S. radians desarrolla colonias marcadamente hemisféricas con valles más estrechos. La identificación definitiva requiere observar el número de septos por centímetro y la fusión de las septotecas, no solo el patrón de color, que varía con la profundidad y la luz.
3. 🗺️ ORIGEN Y HÁBITAT EN EL ARRECIFE
Especie de amplia distribución en el Indo-Pacífico: mar Rojo, África oriental, Madagascar, mar de Andamán, Indonesia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Gran Barrera de Coral, islas Ryukyu y Micronesia. No aparece en el Caribe ni en el Atlántico. Los focos de recolección comercial son Indonesia y Filipinas, seguidos de Australia.
Vive entre 0 y 30 m de profundidad, con máxima abundancia entre 2 y 15 m: llanuras arrecifales, crestas superiores, lagunas y zonas de back-reef con aguas turbias. Tolera sedimentación y aportes continentales mejor que la mayoría de los LPS, lo que explica su rusticidad en acuario. En el arrecife ocupa sustrato consolidado y muestra fototrofia dominante: los pólipos se expanden de noche y capturan zooplancton, pero la mayor parte de su energía procede de las zooxantelas.
Traslada ese hábitat a la urna con estos valores: temperatura 24-26,5 °C (nunca sostenida por encima de 28 °C), salinidad 34-35 g/L (densidad 1.025-1.026), pH 8,1-8,4, KH 7,5-9,5 dKH, calcio 420-450 mg/L y magnesio 1280-1350 mg/L. Nitrato 2-10 mg/L y fosfato 0,03-0,08 mg/L: valores superiores a 15 mg/L de NO₃ oscurecen la colonia sin matarla, mientras el fosfato por encima de 0,15 mg/L favorece algas sobre el tejido dañado.
Iluminación de 50-150 µmol·m⁻²·s⁻¹ (PAR), fotoperiodo de 8-10 h. Los ejemplares procedentes de lagunas someras toleran picos de 200 PAR, pero los de recolección profunda se decoloran con 150 PAR sin aclimatación previa de tres a cuatro semanas. El flujo debe ser suave e indirecto, del orden de 5-10 cm/s: suficiente para que los valles se autolimpien, sin corrientes laminares que desgarren el tejido. Complementa con pera de succión o jeringa dos veces por semana para retirar sedimento acumulado entre las crestas.
Alimentación: sí, y muy rentable. Mysis, krill picado o pellets de 3-5 mm administrados de noche, cuando los tentáculos están extendidos, dos o tres veces por semana; cada valle captura alimento de forma independiente, así que distribuye la comida sobre toda la superficie. La especie acepta presas de hasta 10 mm. Con alimentación regular, la extensión del tejido sobre el esqueleto muerto avanza de forma apreciable; sin ella, sobrevive, pero la recuperación de lesiones se ralentiza. Fragmentar es posible con sierra de disco de diamante en húmedo, aunque la densidad del esqueleto y la lentitud de cicatrización lo convierten
4. 🌿 MORFOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS
Symphyllia agaricia (Milne Edwards & Haime, 1849) es un coral pétreo meandroide de la familia Lobophylliidae. La colonia es masiva, de contorno hemisférico a aplanado, con 15-30 cm de diámetro habitual en acuario (hasta 1 m en el arrecife). Su rasgo diagnóstico frente a S. radians es la arquitectura de los valles: series meandroidas sinuosas de 15-25 mm de anchura separadas por muros de 4-8 mm rematados por un surco longitudinal poco profundo bajo el cual los septos de valles contiguos se fusionan (septos confluentes). Esa confluencia produce el aspecto de doble fila de dientes que se observa en la pared, y es el carácter que separa la especie en una identificación a simple vista.
Los septos se ordenan en tres órdenes, son exsertos y presentan dientes grandes, romos e irregulares; la columela es trabecular y profunda. El esqueleto es de aragonito denso y poco poroso, lo que explica su crecimiento lento y su peso elevado incluso en colonias pequeñas.
El tejido vivo es un coenosarco continuo que cubre toda la colonia: no hay pólipos individuales separados, sino bocas alineadas en serie a lo largo del fondo de cada valle, con tentáculos cortos que comparten la pared. El coenosarco puede inflarse 3-5 mm sobre el esqueleto durante el día, lo que confiere a la colonia un aspecto carnoso y redondeado. La coloración combina marrones, crema, verdes y rojos; lo más frecuente es valle verde brillante con muros marrón oscuro, o valles rojo-anaranjados con paredes verdosas. La pigmentación depende de la densidad de zooxantelas y del PAR recibido: a mayor intensidad lumínica, valles más pálidos.
Las zooxantelas (Symbiodiniaceae, clados C en la mayoría de colonias, con D en ejemplares de aguas muy someras) se alojan en la gastrodermis y aportan la mayor parte de la energía. Aun así, S. agaricia es un heterótrofo activo: al apagar las luces extiende tentáculos, captura zooplancton (mysis, copépodos, Artemia enriquecida) y digiere presas de hasta 5 mm mediante digestión extracoelentérica. Es uno de los LPS con nematocistos más potentes: desarroll
7. 🤝 COMPATIBILIDAD CON PECES E INVERTEBRADOS
Symphyllia agaricia es un LPS de tejido carnoso y valles anchos, con una agresividad real aunque menos explosiva que la de Lobophyllia o Catalaphyllia. Extiende tentáculos barredores y filamentos mesentéricos, sobre todo de noche, y puede dañar corales situados a 10-15 cm. Deja 15-20 cm respecto a otros LPS y 25 cm respecto a SPS; no lo coloques en una rampa de roca donde el tejido toque vecinos. Es especialmente vulnerable a la competencia por base: zoantidos y discosomas pueden invadir su borde y provocar recesión.
Peces generalmente seguros: Ecsenius (blenios), Gobiodon y gobios pequeños, Synchiropus, anthias, Pseudocheilinus (con reservas por su actividad), Zebrasoma y Ctenochaetus bien alimentados. Evita de forma clara: Chaetodon (C. lunula, C. collare, C. auriga), Pomacanthus, Centropyge (los enanos pueden picotear tejido carnoso), Scarus y otros loros, Oxymonacanthus longirostris, Arothron y Balistoides. También son problemáticos los Valenciennea y otros removedores de arena: depositan sedimento sobre los valles y provocan necrosis local. Los lábridos grandes (Cheilinus) pueden voltear la colonia al buscar comida.
Invertebrados compatibles: Lysmata amboinensis, L. wurdemanni (puede robar alimento), Trochus, Cerithium, Nassarius, Calcinus y Clibanarius pequeños. No introduzcas cangrejos grandes (Dardanus, Ciliopagurus), estrellas como Protoreaster ni caracoles Drupella, que consumen tejido coralino. Aiptasia, Majano y vermétidos irritan el borde y compiten por espacio. Las anémonas Entacmaea quadricol pueden desplazarse y picar; mantén separación. Con soft corals (Sinularia, Sarcophyton, Lobophytum) usa carbón activo: liberan terpenos que afectan a LPS de tejido fino. Cuarentena de 4-6 semanas y baño de yodo antes de introducirlo.
8. 🩺 ENFERMEDADES Y PROBLEMAS COMUNES
Blanqueamiento: en S. agaricia se manifiesta como tejido translúcido, valles pálidos y pólipos retraídos, no como un blanco total inmediato. Causas típicas: temperatura sostenida por encima de 28-29 °C, salinidad fuera de 34-35 ppt, cambio brusco de luz (más de 150-200 PAR de golpe) o alcalinidad inestable. Actúa bajando la luz un 30-50 %, temperatura a 24-25 °C, alcalinidad a 8-9 dKH y alimentando con mysis por la noche. No lo muevas repetidamente: el tejido carnoso se daña con la manipulación.
RTN (necrosis rápida): empieza en el borde o en la base, con tejido que se desprende en 24-48 h y olor fétido. Suele aparecer tras un golpe, una caída de salinidad, un salto de alcalinidad superior a 1 dKH/día o estrés de transporte. Retira el tejido necrótico con aireación suave, corta 5-10 mm en zona sana si está localizado, haz baño de yodo (Lugol’s, 10-20 gotas/L durante 10-15 min) y mejora el flujo sin dirigirlo directo al tejido. Cambio de agua del 20-30 % y carbón activo. No uses antibióticos sin criterio veterinario.
Enfermedad del jelly marrón: masa gelatinosa marrón sobre tejido dañado, típica tras heridas o por ciliados oportunistas. Sifona con cuidado, aísla la colonia y realiza baño de yodo. Es más frecuente si hay materia orgánica acumulada en los valles.
Parásitos y plagas: copépodos harpacticoides y platelmintos (Waminoa) irritan y cubren el tejido; los vermétidos lanzan redes de mucus que retienen sedimento. Drupella deja marcas blancas de raspado. Esponjas perforadoras (Cliona) excavan el esqueleto y se detectan por poros y polvo calizo. Cianobacterias y dinoflagelados cubren la base y asfixian el borde. Revisa la base y los valles con lupa; baño de CoralRx o yodo al detectar platelmintos, y cepillado suave de algas fuera del tejido.
Problemas específicos: su tejido retiene sedimento; una capa de arena sobre los valles durante días causa necrosis. La recesión basal por magnesio bajo (<1250 mg/L) o alcalinidad baja (<7 dKH) es frecuente. Al fragmentar, usa sierra húmeda y deja 5 mm de margen; no pegues sobre tejido vivo. El “bailout” de pólipos aparece con estrés térmico o químico y rara vez se recupera.
9. 🌍 CONSERVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD
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10. 💎 CONSEJOS DEL EXPERTO
- Nomenclatura y diagnóstico diferencial. Las revisiones filogenéticas de los Lobophylliidae (Arrigoni et al., 2016) han absorbido Symphyllia dentro de Lobophyllia, por lo que en la literatura actual aparece como Lobophyllia agaricia. En la práctica del acuario esto importa poco, pero el diagnóstico sí: S. agaricia presenta valles meandroides continuos de 15-25 mm de anchura con paredes comunes y septos de dientes romos y gruesos, frente a los valles estrechos (8-12 mm) de S. wilsoni y a la estructura faseoloide de Lobophyllia hemprichii, con corallites separados. Si te venden como Symphyllia un coral con pólipos individuales sobre tallos, no es esta especie.
- Colocación con margen real. El tejido del cenénquima se expande entre 2 y 4 cm más allá del borde del esqueleto cuando el pólipo está inflado. Apóyalo sobre roca firme, ligeramente inclinado, dejando 10-15 cm libres en todo el perímetro: si el tejido queda enterrado en arena o comprimido contra otra roca, la recesión marginal aparece en dos o tres semanas. Nunca lo coloques en el fondo de un hueco donde la carne se pliegue sobre sí misma.
- Rampa de luz. Es un coral de arrecife profundo y de lagunas turbias (0-40 m, más frecuente entre 5 y 20 m). Empieza a 100-150 PAR y sube a 200-250 PAR a lo largo de 6-8 semanas. Los morfos rojos y verdes intensos mantienen el color con 150-200 PAR y nitrato en torno a 10 mg/L; por encima de 300 PAR combinados con NO₃ <2 mg/L se produce blanqueamiento con retracción del tejido desde los valles hacia las crestas.
- Flujo concreto. Apunta a 5-10 cm/s, laminar o turbulento suave, medido con bomba de baja potencia o por observación (los tentáculos oscilan sin doblarse). Rechaza la corriente directa de una bomba de movimiento: el pólipo inflado se desgarra en la base y la herida se infecta con rapidez.
- Alimentación eficaz. Acepta mysis, krill y trozos de gamba o pescado de 3-8 mm. Aliméntalo 2-3 veces por semana, 30-60 minutos después del apagado, cuando los tentáculos están extendidos. Cada valle captura de forma independiente, así que distribuye la comida sobre toda la superficie. Retira lo que no se consuma en 20 minutos: la regurgitación posterior eleva el fosfato y favorece infecciones.
- Agresividad subestimada. Los lobofílidos extruyen filamentos digestivos y desarrollan tentáculos barredores de hasta 10 cm. Mantén 15 cm de separación de Euphyllia, otros Lobophyllia y favíidos; puede matar tejido de Acropora en una noche. El daño suele aparecer primero en el coral vecino, no en él.
- Lectura de la recesión. Borde blanco y esqueleto limpio expuesto = irritación mecánica o oscilación de alcalinidad (mantén 7,5-8,5 dKH con variación diaria <0,3). Línea marrón gelatinosa y olor pútrido = infección bacteriana tipo brown jelly: aspira el tejido necrótico, baño de iodo a 10-20 mg/L durante 10-15 minutos y recolocación en zona de flujo suave. Es una especie que tolera mejor nitrato alto (5-15 mg/L) que un dKH inestable.
11. 📅 CALENDARIO DE CUIDADOS
| Estación | Iluminación y fotoperiodo | Alimentación | Parámetros y mantenimiento | Inspección específica |
|---|---|---|---|---|
| Primavera (mar-may) | 10-11 h; 150-200 PAR; subida gradual de 30 PAR cada 2 semanas si se cambió la pantalla | 2 veces/semana, mysis y krill | 24-26 °C; dKH semanal 7,5-8,5; Ca 420-450 mg/L; Mg 1300-1400 mg/L; salinidad 34-35 | Revisar bordes del cenénquima y buscar planarias acoelas en la base; comprobar que el tejido no toca roca vecina |
| Verano (jun-ago) | 10 h; mantener 200 PAR; nunca superar 250 PAR si la temperatura sube de 27 °C | 3 veces/semana, piezas de 5-8 mm | Ventilador o enfriador para no pasar de 27 °C; reponer agua de evaporación a diario; vigilar oxígeno con el acuario cerrado | Chequear recesión por estrés térmico y ausencia de filamentos digestivos expuestos hacia corales vecinos |
| Otoño (sep-nov) | 9-10 h; 150-200 PAR | 2-3 veces/semana, alternar krill y pescado | Estabilizar dKH tras el verano; medir NO₃ (5-15 mg/L) y PO₄ (0,03-0,1 mg/L); revisar Mg si el consumo de Ca es alto | Inspección completa con lupa: líneas de recesión, esqueleto expuesto y consistencia del tejido al tacto suave |
| Invierno (dic-feb) | 8-9 h; 120-150 PAR | 2 veces/semana; reducir ración un 30 % si baja la temperatura metabólica | Calefactor con termostato redundante; evitar bajadas por debajo de 23 °C; no dejar NO₃ en 0 por sobrefiltrado | Vigilar el punto de apoyo (no debe acumular sedimento) y la aparición de burbujas o mucus persistente en los valles |
12. ✅ CONCLUSIÓN
Symphyllia agaricia es un LPS de dificultad media que recompensa la estabilidad más que la intervención. Su tolerancia a nutrientes disueltos y su capacidad de capturar alimento lo hacen adecuado para acuarios maduros con NO₃ entre 5 y 15 mg/L, pero es intolerante al flujo fuerte, a la luz intensa sin aclimatación y a las oscilaciones de alcalinidad. La clave está en tres puntos concretos: un margen de 10-15 cm alrededor del tejido, una corriente de 5-10 cm/s y una rutina de alimentación nocturna de dos a tres veces por semana.
El crecimiento es lento (del orden de 1-2 cm de expansión anual) y la especie no perdona los errores de manipulación: cada fragmento debe cortarse siguiendo el valle y contener al menos dos o tres centros corallites para viabilizarse. Con esas condiciones, una colonia bien asentada puede superar los diez años en cautividad y convertirse en la pieza central de la zona baja del arrecife. Si observas recesión marginal, actúa sobre el dKH y el flujo antes de sospechar patógenos: en esta especie, la mayoría de los problemas empiezan en el borde, no en el centro de la colonia.
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
Symphyllia agaricia perdona el exceso de nutrientes —NO₃ 5-20 mg/L y PO₄ 0,05-0,15 mg/L— pero no la deriva del carbonato. Mantén dKH 7,5-8,5 con oscilación diaria inferior a 0,3 dKH: un salto de 1,5 dKH en 24 h desencadena recesión lineal en el margen de las valles que avanza 2-3 mm/día y solo se detiene al estabilizar el sistema. Calcio 420-440 mg/L y magnesio 1300-1350 mg/L sostienen un esqueleto flabelo-meandroide de crecimiento lentísimo (1-2 cm/año de expansión lateral), así que dosifica Ca y KH con bombas independientes, nunca con suplementos combinados. Salinidad 35 g/L (1,026), temperatura 25-26 °C y pH 8,1-8,4 diurno. El yodo no es crítico, pero 0,03-0,06 mg/L favorecen la expansión tisular en tanques con skimmer sobredimensionado. Si el ejemplar llega de un sistema a dKH 11, baja 0,5 dKH cada 48 h: la aclimatación alcalina brusca es la causa más frecuente de necrosis post-transporte en esta especie, más que el amoniaco del agua de envío.
Es un lobofílido con agresividad digestiva real: extruye filamentos mesentéricos de 3-5 cm y digiere Acropora, Montipora o Seriatopora en 12-24 h, dejando esqueleto blanco limpio. Deja 15-20 cm de separación con SPS y revisa a las 2-3 h del apagado, cuando los filamentos están expuestos. Con otros Lobophylliidae (Lobophyllia, Homophyllia) puede convivir meses antes de que estalle el conflicto, así que no los apiles. La competencia química es menos visible pero constante: su mucus arrastra aleloquímicos que inhiben la calcificación de vecinos, y los diterpenos de Sarcophyton, Sinularia o Briareum situados aguas arriba frenan su expansión y provocan retracción de valles. Colócalo preferentemente en la rama ascendente del flujo respecto a los blandos y mantén 0,5-1 L de carbón activado por 100 L, renovado cada 3-4 semanas; es la medida más eficaz contra la guerra química acumulada.
Su ventana de luz es estrecha para un coral «blando» en apariencia: PAR 60-150 µmol/m²/s con fotoperiodo de 10-12 h y dominante azul. Por encima de 200 µmol empieza la retracción del tejido de las valles —no de las crestas, detalle diagnóstico— y el blanqueo sigue el eje del valle, no la superficie convexa. La aclimatación a un aumento de intensidad requiere 3-4 semanas con incrementos del 15-20 % semanales. En flujo, trabaja con 10-20 renovaciones/hora turbulentas y alternancia de gyre: una corriente laminar directa sobre el borde provoca recesión del tejido marginal en días, mientras que el déficit de flujo permite que el detritus se acumule en las valles meandroidos, donde fermenta y genera bolsas bacterianas. Sifonea las valles con pera de goma semanalmente y verifica que los tentáculos de captura se extiendan 30-60 min tras el apagado: si no lo hacen, el flujo o el yodo están fuera de rango.
Los fallos raros suelen empezar en el esqueleto expuesto. Cliona y algas perforantes colonizan zonas sin tejido y se detectan como papilas blancas o rosadas; cubre la zona con resina epoxi reef-safe, nunca con masilla de curado exotérmico en contacto directo con tejido vivo. Los vermétidos y hidroides instalados en las crestas irritan el manto y causan retracción localizada: retíralos mecánicamente y sella el tubo. La «gelatina marrón» (ciliados tipo Porpostoma) exige aislamiento inmediato en cuarentena y baño de Lugol a 1 ml/L durante 8-10 min, con corte del tejido necrótico 3-4 mm por delante del frente blanco. Los platelmintos Waminoa se eliminan con el mismo baño o con seislíneas; su presencia crónica indica exceso de materia orgánica disuelta. Y confirma la identificación: muchos «agaricia» de importación son S. radians con valles más anchos, que responde peor a PAR alto.
🔎 ANÁLISIS AVANZADO: CASOS Y AJUSTES FINOS
El error más habitual con Symphyllia agaricia es interpretar su tolerancia a nutrientes altos como permiso para descuidar la química del agua. La especie calcifica despacio —2-4 mm de extensión lateral al año en cautividad—, pero su tejido carnoso es muy sensible a la oscilación de la dureza de carbonatos: variaciones superiores a 1,0 dKH en 24 h provocan retracción parcial y exposición de septos en la periferia. Mantén KH 8,0-9,0 dKH con dosificación continua, Ca 420-440 ppm y Mg 1300-1350 ppm; por debajo de 1250 ppm de magnesio la relación iónica Ca/KH se desacopla y aparece precipitación local en la base de la colonia. El potasio importa más de lo que se documenta: 380-400 ppm sostienen la pigmentación verde-azulada de los valles, y por debajo de 340 ppm la colonia vira a parda en 3-4 semanas. Nitrato 5-15 ppm y fosfato 0,06-0,12 mg/L mantienen el tejido turgente; con PO₄ <0,03 mg/L y luz media-alta, la carne se adelgaza hasta dejar visible la estructura radial de los septos.
En competencia química, S. agaricia es donante agresivo y receptora vulnerable. Extiende filamentos mesentéricos y láminas digestivas en 6-10 h tras el contacto y digiere tejido de Lobophyllia, Acanthastrea o Favites situados a 8-12 cm, dejando una franja de esqueleto desnudo de 1-2 cm que tarda meses en recolonizarse. Frente a corales blandos el resultado se invierte: los terpenos de Sinularia y Sarcophyton, transportados por el agua, causan recesión unilateral en la cara expuesta a la corriente incluso a 30 cm de distancia. No es necrosis infecciosa —no hay olor ni mucus turbio—, solo tejido retraído y septo limpio. La corrección pasa por carbón activado a 200-250 mL por 100 L renovado cada 3-4 semanas y por reubicar la colonia a favor de corriente respecto al blando. Cuidado con Galaxea: sus tentáculos barrenderos superan la defensa de Symphyllia y la dañan en una sola noche.
La respuesta a la luz es lenta y asimétrica: la densidad de zooxantelas se reajusta en 3-4 semanas, pero la forma de expansión del tejido tarda más. Entre 60 y 150 µmol·m⁻²·s⁻¹ el pólipo permanece inflado todo el fotoperiodo; por encima de 250 µmol·m⁻²·s⁻¹ aparece un patrón característico —valles pálidos con muros aún coloreados— que muchos confunden con blanqueamiento incipiente y no lo es. Si subes intensidad, hazlo en incrementos del 10 % semanal y valora la turgencia a las 4 h del encendido. El flujo ideal es indirecto y turbulento, con renovación de 10-15 veces el volumen por hora; una corriente laminar directa superior a 15 cm/s erosiona el borde de la colonia y deja esqueleto expuesto en 5-7 días. Con flujo bajo la colonia se hincha hasta duplicar su volumen, pero acumula detritus en los valles, antesala de necrosis focalizada.
Los problemas poco frecuentes en esta especie casi siempre tienen origen mecánico o sedimentario. La compactación de sedimento en el fondo de los valles —típica con arena fina y poca corriente— desencadena necrosis focal con olor dulzón y avance de 5-10 mm diarios: es una infección por ciliados tipo brown jelly y exige fragmentar por encima del frente necrótico y baño de yodo a 10 ppm durante 8-10 minutos. Menos conocido es el daño por gusanos espiónidos perforadores, detectables por montículos de sedimento sobre el esqueleto y galerías de 1 mm; se sellan con resina epoxi sin extraer la colonia. También aparece recesión basal por enterramiento parcial: tolera contacto con arena, pero no acumulaciones superiores a 5 mm. Por último, si la colonia se disgrega en valles aislados sin necrosis visible, revisa magnesio y yodo: no es reproducción, es separación de tejido por déficit iónico mantenido.
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
1. ¿Cómo distingo Symphyllia agaricia de S. recta y de Lobophyllia?
El esqueleto es flabello-meandroide: los coralitos comparten paredes y dibujan valles sinuosos de 15-25 mm de anchura, separados por crestas romas de 8-15 mm. Los septos se ordenan en 2-3 ciclos con dientes grandes, gruesos y de perfil redondeado, nunca exsertos, y el fondo del valle queda 8-15 mm por debajo de la cresta. S. recta presenta valles más estrechos (8-15 mm) y casi paralelos, con colonias más hemisféricas; S. radians los tiene aún más finos y regulares. Lobophyllia —género en el que parte de la literatura integra Symphyllia por no ser monofilético (Arrigoni et al., 2014)— muestra valles cortos, fácelo-meandroidos, con centros separados. En vivo, S. agaricia es marrón grisáceo con el fondo del valle en verde, azul o rosa; esa discontinuidad cromática es el rasgo más útil, porque la mayoría de ejemplares importados como agaricia son en realidad S. recta.
2. ¿Qué iluminación, corriente y parámetros exige exactamente?
Iluminación moderada: 50-150 µmol·m⁻²·s⁻¹ de PAR, con picos tolerables de 250 si la aclimatación es lenta (4-6 semanas). Espectro 14.000-20.000 K con apoyo en 400-450 nm. Corriente aleatoria y alterna de 5-15 cm/s, indirecta; el flujo laminar directo sobre el tejido provoca retracción y necrosis por abrasión del cenosarco. Necesita caudal suficiente para evacuar el mucus y evitar que el sedimento se acumule en los valles. Parámetros: temperatura 24-26 °C, salinidad 35 g/L (1.0255-1.026), alcalinidad 7-9 dKH, Ca 400-450 mg/L, Mg 1250-1350 mg/L, NO₃ 2-10 mg/L, PO₄ 0,03-0,08 mg/L. Posición en zona baja o media, sobre roca firme y sin contacto con sustrato blando.
3. ¿Es tan agresivo como Lobophyllia o Acanthastrea?
Sí. Como todos los Lobophylliidae, desarrolla tentáculos barredores nocturnos de 5-10 cm y extruye filamentos mesentéricos digestivos sobre el coral vecino. Deja un radio libre de 15-20 cm respecto a otros LPS y corales blandos; en acuarios mixtos no lo coloques próximo a SPS ni a Favites, Caulastrea o Micromussa, que pierden tejido en 24-48 h. La agresión se intensifica con alimentación abundante y buena calidad de agua.
4. ¿Cómo y cuándo alimentarlo?
Es marcadamente heterótrofo y captura presas de noche, cuando extiende los tentáculos. Ofrece trozos de 3-5 mm de mysis, krill, gamba cruda, calamar o pellets de 2-4 mm, una o dos veces por semana, cerrando la bomba 10 minutos. No sobrealimentes: la materia orgánica que queda en los valles dispara proliferación bacteriana y necrosis. La respuesta de captura es rápida (segundos) si el ejemplar está sano; la ausencia de respuesta indica estrés o daño en el cenosarco.
5. ¿Por qué se necrosa el tejido tras la aclimatación?
La necrosis rápida de tejido (RTN) en 24-48 h suele deberse a daño mecánico en la recolección, exposición al aire, variaciones de temperatura superiores a 2 °C o choque de salinidad. Sobre el tejido mu
Especialista en Ecología Acuática, Botánica Tropical y Acuariofilia
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